La odisea para reclamar el tiempo perdido de los trenes en Vilecha

El Avlo en la estación pasante provisional de León
El trampeo no se acaba en el cambiador de Vilecha; ayer, otra sesión de zozobra a cuenta del hielo que agarrota los sistemas que permiten el traslado de anchos, cuando los trenes se trasladan de dimensión. Del estándar al ibérico, y viceversa, para permitir a las composiciones que tienen que rebasar León entrar en la vía que conecta con Asturias. En verano saltan otros problemas. Sólo los cuatro meses en los que estuvo fuera de servicio por las obras de la segunda vía del AVE se paró la cadena de incidencias. Recuperada ya para el parte de operaciones ferroviarias, ya en invierno, el hielo pone a patinar a los trenes, según denuncias cada mañana los pasajeros que en el ir y venir se topan con este severo inconveniente. Las indemnizaciones por esos retrasos ya son harina de otro costal. Ninguna de las reclamaciones ha logrado su propósito, al alegar el operador que el problema de los retrasos derivados son culpa de la vía. Vilecha forma parte de este sistema de cambio de raíl que tiene réplicas en otros puntos. Los viajeros que han intentado llegar a la indemnización han comprobado que el proceso será casi tan complicado como evitar que un tren que circula entre León y Madrid no se queda anclado a la vera del polígono de Onzonilla. Ayer le tocó a un Avlo.