El plan de renovación de la Rampa de Pajares dejó 700 millones en el aire
La crisis del mantenimiento ferroviario rememora la historia de abandono de la vía

Zona de Busdongo, previa al inicio de la Rampa.
La rampa de Pajares, la Rampa tuvo un después de la llegada del sanchismo al poder a través de la moción de censura al PP en 2018; hasta aquel momento la conexión secular entre León y Asturias iba a ser heredera de las mercancías, alternativa para una fórmula que iba a dotar a la Variante de un sistema de ancho adecuado a los parámetros de la alta velocidad. Sobre esa ecuación corrieron casi tantos ríos de tinta como de agua por el interior de la galerías; ahora, el aluvión de la precariedad del aluvión del mantenimiento ferroviario que ha saltado todos los diques políticos y de comunicación dispuestos para derivar la ola, saca a flote el plan de recuperación para la Rampa. que en estado de semiabandono de tráficos, es la única solución viva para mantener abierto el paso entre León y Asturias en caso de tapón en los túneles. Ahora que vuelven a tomar relevancia las cifras que le faltaban a las vías para estar al día, sale a flote el plan de arreglo de la Rampa, calculado en 700 millones de euros, que Pardo de Vera, también otra vez en primera línea, descartó en octubre de 2018 «porque no nos lo podemos permitir después de invertir 4.000 millones en la Variante». El portazo del PSOE a la Rampa dejó colgada la idea del último ministro de Fomento del Gobierno Rajoy, Iñigo de la Serna, que ya había trasladado a presupuesto en 2018 la solución al nudo del túnel con el apoyo explícito de Foro, de Foro de Álvarez Cascos; el paso de Busdongo a Lena, reseteado, hábil para mercancías y regionales, y el asunto de la Alta Velocidad en las galerías del túnel; con el cambio en la Moncloa, lo de los túneles se ató con triple hilo; y de la Rampa, nunca más se supo. Hasta que este momento de actualidad que estremece a España devuelve a la primera línea del debate qué se hace para mantener el ferrocarril. La Rampa ya acumulaba una déficit innegable en la última década de vida eficiente, cuando aglutinaba como en el último siglo y medio toda la carga de tráfico de León a Asturias, más de treinta trenes al día, mientras esperaba en la cuanta atrás interminable el relevo de la Variante. En 2018 se perdieron el triple de horas de circulación que en el ejercicio anterior; las nevadas asumían parte de culpa, pero hay otras causas que los expertos vinculan con la falta de conservación. Entre 2004 y 2010, el tramo entre Busdongo y Puente de los Fierros recogió una inversión media de 0,9 millones al año; entre 2016 y 2017, la tabla de inversión rebajó el promedio por detrás de los 150.000 euros anuales. Paso a paso, la estructura quedó expuesta al momento de la nueva era, que despejó de dudas el Gobierno cuando decidió abortar la inversión de 700 millones que veía adecuados para sujetar el trazado a las exigencias del futuro. En aquellas mismas líneas de exposición de la estrategia, la hemeroteca devuelve a Pardo de Vera al punto clave que cambió la vida de la Rampa: «Simplemente, adecuarla sin mejorar sus prestaciones costaría 700 millones». «La reforma integral que anunciaron fijaba 145 millones...», le interpela el periodista. « Eso es la inversión inicial, luego el mantenimiento de los siguientes 10 o 15 años es muchísimo dinero... «a ver qué explicaciones da a Europa para gastarse esos 700 millones».