Diario de León


Villaquilambre, en la recta final para jubilar la barrera del tren tras 20 años

La obra para borrar 4 pasos a nivel avanza con el mordisco al Cardadal, el nuevo vial y el subterráneo. Supondrá un futuro alivio para 12.000 vehículos diarios

Los operarios trabajan en el entorno de la vía para hacer el subterráneo.

Los operarios trabajan en el entorno de la vía para hacer el subterráneo.virginia morán

Pilar Infiesta
Villaquilambre

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Lo que durante casi 20 años fue una maraña de planos, promesas y protestas vecinales, hoy es ya un camino abierto en el corazón de Navatejera. Las obras de supresión de los últimos tres pasos a nivel en la localidad, adjudicadas a la empresa Mainsa por 5,1 millones de euros, han pasado de las catas preliminares a una transformación irreversible del callejero. Hoy, la «macro-obra» ya no se lee en el BOE, se siente por fin en el suelo.

El cambio más impactante para el vecino de a pie es el mordisco visible en el parque del polideportivo de Nava (El Cardadal). El avance de la nueva glorieta —que actuará como el gran pulmón distribuidor de tráfico tras la clausura del paso de El Cuco (o Jesuitas)— engullirá parte de ese entorno.

Es el precio del llamado progreso: sacrificar metros de esparcimiento para ganar seguridad en un cruce que cada día digerirá más de 12.000 vehículos. Esta rotonda, situada estratégicamente cerca de la ronda Este, será la que ponga fin al eterno «atragantón» de coches frente a las barreras del paso de Jesuitas y el pitido del tren, ya que esas barreras se cierran hasta 32 veces al día.

A pocos metros, otra herida recorre el municipio: la brecha paralela a la avenida de la Libertad, a la derecha de las vías. Los trabajos para construir el nuevo vial interior avanzan de forma decidida y ya dibujan una nueva arteria que conectará y coserá el tráfico de los pasos de Jesuitas y La Cerrada con el de Huergas, que está situado entre ambos.

Esta nueva calle, aún en tierra, no será solo asfalto, sino el muro de contención que desviará la circulación hacia el futuro paso subterráneo de la calle El Retiro, cuya cincha ya es visible. Permitirá que las vías del tren de ancho métrico dejen de ser, por fin, una ruleta rusa para conductores y peatones en esa zona, que podrán cruzarlas por debajo sin verse condicionados por los horarios de los trenes.

Mientras las máquinas de Mainsa trabajan en el eje principal de Navatejera, la mirada no se aparta de El Egido, a dos kilómetros. Con la relicitación por 1,08 millones ya en marcha, la supresión de este cuarto punto negro —el más fatídico de la línea Matallana-Villaquilambre— completará el puzzle de seguridad del municipio.

La glorieta se construirá en gran parte del parque del Cardadal.

La glorieta se construirá en gran parte del parque del Cardadal.RAMIRO

Así que la historia que empezó a coserse en 2006, cuando el Ayuntamiento de Villaquilambre y Feve firmaron aquel convenio de dos millones para eliminar trece pasos a nivel, encara su recta final con la vista puesta en el otoño. Han hecho falta casi dos décadas, la expropiación de 49 fincas (12,3 hectáreas de terreno) y una inversión millonaria para que Villaquilambre deje de mirar con miedo a los raíles. La cicatriz de las obras, que comenzaron tímidamente en septiembre de 2025, es hoy evidente y permitirá al municipio dejar de estar dividido por una barrera de hierro que se ha cobrado demasiadas esperas y varias vidas.

Hacia una movilidad menos peligrosa

Durante dos décadas, el reloj de Nava no lo han marcado las campanas, sino las barreras del tren. 32 veces al día, esta localidad de Villaquilambre se parte en dos, dejando a miles de conductores a merced de un horario ferroviario que estrangula la movilidad y la seguridad. 

Por eso, las obras actuales no solo mueven tierra y verterán asfalto, cosen una herida histórica. El rugido de las máquinas de Mainsa es la banda sonora para cruzar sin peligro o retenciones con tres pilares de ingeniería que cambiarán el tráfico del alfoz de León para siempre.

El nudo de El Cardadal, donde se construirá una gigantesca glorieta para absorber el flujo de la ronda Este y la León-Collanzo, y hacia la que se derivarán también los vehículos de los pasos a eliminar en Jesuitas, Las Huergas y La Cerrada con un vial de nueva planta paralelo a la avenida de la Libertad. El esquema se completa con el túnel de la calle El Retiro.

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