Goteras rojas y verdes ponen en alerta a los usuarios de piscinas cubiertas de León
- Los afectados alertan de los posibles riesgos para la salud de las micotoxinas liberadas por los mohos
- Trabajadores y usuarios exigen un análisis biológico y el Ayuntamiento sólo ve «daño estético»

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A las goteras se habían acostumbrado. La condensación, provocada por el exceso de humedad y la ausencia de un sistema de climatización y ventilación efectivo, como ya afeó el Procurador del Común y el Centro Regional de Seguridad y Salud en sus últimos informes, aviva desde hace años su caída continua. Pero, ahora, de pronto han cogido color. Son gotas rojas y verdes, como se puede observar en el suelo y en los vasos de las piscinas interiores del Hispánico y Salvio Barrioluengo del Ejido, provenientes de la degradación de la cubierta, como alertan los trabajadores y usuarios, que reclaman que se estudie la posible peligrosidad, después de que los técnicos municipales hayan despachado el problema con un informe en el que, sin análisis microbiológico, se recalca que «aparentemente no presentan problemas de toxicidad».
El dictamen recalca que «las manchas aparentan ser un tema estético» y propone «la aplicación de agua vaporizada en las zonas tintadas, la aplicación de una nueva capa de pintura al silicato potásico y mejorar la ventilación del recinto». Pero los afectados insisten en que «lo que está claro es que los techos de las piscinas se caen por un exceso de humedad y falta de ventilación adecuada, al no cumplir lo que determina el Reglamento de Instalaciones Térmicas de 2007». Los trabajadores y usuarios inciden en los antecedentes: ya pasó hace tres años en la piscina vieja del Estadio Hispánico, donde se cayó el techo y se reformó por entero, y luego en parte de la piscina Salvio Barrioluengo, donde se colocó una chapa metálica.

Rastro de las goteras rojas que se desprenden de la cubierta de la piscina Salvio Barrioluengo del Ejido.
Ahora, se reproduce en el centro deportivo Salvio Barrioluengo del Ejido, donde el Ayuntamiento de León ha optado por acudir a un negociado sin publicidad con invitación a tres empresas, después de que en noviembre quedara desierto el concurso para la reforma de la cubierta, presupuestado en 220.000 euros. No va a la zaga el problema en la antigua piscina exterior del Hispánico, que se cubrió en 2018 con una inversión de 277.736 euros, lo que no evita que el techo se haya plagado de manchas verdes que tienen su traducción al caer al suelo.

Los regueros verdes se ven en el techo de la piscina del Hispánico.
Los afectados insisten en que «cuando hay exceso de humedad hay una mayor oxidación de materiales y proliferan agentes biológicos como bacterias, virus y hongos que pueden ser perjudiciales para la salud, como las micotoxinas, independientemente del color de la mancha». En la reclamación trasladada a los responsables del Ayuntamiento de León se insiste en la exposición que sufren trabajadores y usuarios, «sin saber el nivel de riesgo», a la vez que se exige tomen «medidas correctoras, cautelares o preventivas», y se atiendan además otros desperfectos como los producidos por la condensación que se produce en los vestuarios, la oxidación de materiales metálicos de las piscinas y los desperfectos que afectan el funcionamiento.

El abandono se aprecia también en los baños de las piscinas municipales.
Para descartar estos riesgos, los afectados solicitan al Ayuntamiento de León «un informe con mediciones objetivas de calidad del aire interior», en el que se afinen los niveles de «formaldehído, compuestos orgánicos volátiles, cloraminas, humedad relativa, temperatura u otros contaminantes», para descartar «la existencia de exposición laboral a agentes químicos en un entorno cerrado, cálido y con elevada humedad, en el que los trabajadores permanecen durante jornadas prolongadas».

Condensación en loos techos interiores de los vestuarios.