Todo lo que necesitas saber de la nueva ley que cambia las condiciones de trabajo en tu empresa y pone el foco en la salud mental
El Consejo de Ministros ha dado luz verde al anteproyecto que modifica la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, incorporando por primera vez la salud mental y los riesgos psicosociales como elementos centrales, junto a los derivados del cambio climático, la perspectiva de género y la protección frente al acoso laboral y sexual

La salud mental está en el centro de la reforma de la nueva ley de prevención de riesgos laborales
El Consejo de Ministros aprobó este martes, 28 de abril, el Anteproyecto de Ley por el que se modifica la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, el Estatuto de los Trabajadores y el Reglamento de los Servicios de Prevención. Se trata de la actualización más relevante de la normativa en más de treinta años, con el objetivo de adaptar la protección de la seguridad y salud de los trabajadores a los nuevos desafíos del mercado laboral actual: digitalización, cambios organizativos, desconexión digital, conciliación y emergencias climáticas.
La reforma, impulsada por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, ha sido elaborada en el marco del diálogo social y de la Estrategia de Prevención de Riesgos Laborales 2023-2025. Coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el Gobierno busca reforzar la prevención integral y evitar que nadie enferme o muera a causa de su actividad laboral.
Principales novedades de la reforma
- Reconocimiento explícito de la salud mental: por primera vez, la norma alude expresamente a los riesgos psicosociales y amplía el concepto de daño derivado del trabajo. Se incluyen ahora lesiones o patologías de carácter físico, fisiológico, cognitivo, emocional, conductual o social. Los riesgos psicosociales serán objeto de un reglamento de desarrollo específico que se aprobará en el plazo de un año.
- Riesgos emergentes: se incorpora la prevención de riesgos derivados del cambio climático, catástrofes naturales y fenómenos meteorológicos adversos. Todas las interacciones entre riesgos (psicosociales, ergonómicos, climáticos, etc.) deberán evaluarse y planificarse con medidas preventivas adecuadas.
- Vigilancia de la salud: los exámenes médicos serán específicos según los riesgos del puesto de trabajo y contemplarán tanto la salud física como la salud mental. Se realizarán al inicio de la relación laboral, de forma periódica y tras ausencias prolongadas por motivos de salud. Los trabajadores tendrán derecho a recibir copia de su historia clínico-laboral.
- Perspectiva de género y de edad: la prevención deberá adaptarse a las características personales de los trabajadores, incluyendo diferencias biológicas, antropométricas y las desigualdades derivadas del género. También se tendrá en cuenta la edad y se mejorará la protección de trabajadoras embarazadas o en período de lactancia.
- Violencia, acoso y ciberacoso: se refuerza la obligación empresarial de proteger a los trabajadores frente a cualquier comportamiento o amenaza —incluido el ejercido a través de tecnologías, algoritmos o inteligencia artificial— que pueda causar daño a su salud física o mental. Se incluye expresamente el acoso sexual y por razón de sexo.
- Formación y evaluación: la formación práctica sobre riesgos deberá ser presencial (salvo excepciones justificadas). Las evaluaciones de riesgos incluirán visitas presenciales a los centros de trabajo.
Otras modificaciones de la norma afectan a la organización de los servicios de prevención, los equipos de protección individual adaptados, los procedimientos de retorno al trabajo tras ausencias largas y la limitación de que el empresario asuma personalmente las funciones preventivas en pequeñas empresas
Aunque el anteproyecto ya ha sido aprobado por el Consejo de Ministros, el texto deberá superar una segunda vuelta en el Gobierno antes de ser remitido a las Cortes Generales para su tramitación parlamentaria como proyecto de ley. En el plazo de un año desde su entrada en vigor definitiva, el Gobierno se compromete a aprobar el reglamento específico sobre riesgos psicosociales, que abordará también la promoción de entornos laborales saludables y la prevención de la conducta suicida. Esta reforma representa un paso significativo hacia una protección más completa y moderna de la salud laboral, alineada con las transformaciones sociales, tecnológicas y ambientales del siglo XXI.