La DGT lo confirma: pueden multarte con hasta 200€ por esto aunque el coche esté aparcado (y es más común de lo que parece)
ITV caducada, seguro obligatorio y neumáticos en mal estado: las razones por las que pueden sancionarte sin mover el vehículo

Policía revisa y escribe una multa de tráfico
Hay conductores que una vez dejan aparcado -de manera correcta- su automóvil, ya piensan que están libres de multas, pero no es así. El automóvil, aun estando bien colocado, puede recibir una multa relacionada con su estado o con la documentación. La normativa española deja muy claro que hay determinados aspectos que siguen siendo obligatorios, incluso cuando el vehículo está estacionado en la vía pública.
La DGT así lo confirma: un automóvil aparcado también debe cumplir ciertos requisitos administrativos y de seguridad, con sanciones que pueden alcanzar la cantidad de más de 200 €, aunque el conductor lleve días sin utilizarlo.
La ITV caducada sigue siendo motivo de sanción
Sin duda, uno de los motivos de sanción más comunes en los coches aparcados es la fecha de la ITV. Los conductores dejan el coche aparcado pensando que no ocurre nada si no lo utilizan, pero la normativa establece que cualquier vehículo estacionado en la vía pública debe tener la inspección técnica en vigor.
Esta multa puede ascender a los 200€. Además, los agentes pueden comprobar in situ el estado del vehículo a través de la matrícula, sin necesidad de detener al conductor ni encontrar el coche circulando.
Hay ciudades, de hecho, que dispones de sistemas de lectura automática de las matrículas, y aquí las comprobaciones son mucho más habituales. Si la ITV fuese negativa o desfavorable y el coche presentara defectos graves, las sanciones podrían ir mucho más allá de una simple cuantía económica.
Circular no es necesario para tener que llevar seguro
El seguro obligatorio es otro de los aspectos que se han de tener en cuenta. Aunque el coche permanezca aparcado e inmóvil durante meses, si el seguro está dado de alta y el coche está estacionado, debe contar con un seguro en vigor.
La legislación española obliga a asegurar cualquier vehículo apto para circular. Por eso, incluso un coche aparcado puede ser sancionado si no dispone de póliza activa. En estos casos, las multas son mucho más elevadas y pueden oscilar entre los 600 y los 3.000 euros, dependiendo de las circunstancias. La única manera de evitar esa obligación legal es tramitar una baja temporal del vehículo ante la Dirección General de Tráfico.
Los neumáticos también pueden provocar una multa aunque el coche esté parado
Hay otra situación en la que un coche aparcado puede acabar en sanción: los neumáticos en mal estado. La normativa exige que las ruedas deben mantener unas condiciones mínimas de seguridad: el dibujo debe conservar al menos 1,6 mm de profundidad y no presentar deformaciones, cortes, grietas o un desgaste excesivo.
Si los agentes detectan que el vehículo supone un riesgo para la seguridad vial, pueden imponer multas de hasta 200 euros por cada neumático defectuoso. Este tipo de situaciones son más comunes en coches que pasan largos periodos sin utilizarse, especialmente cuando permanecen expuestos al sol, la humedad o temperaturas extremas.
No hay duda: la Dirección General de Tráfico insiste en que un vehículo, aunque esté aparcado e inmóvil, debe seguir dentro de la normativa establecida. Revisar periódicamente la ITV, el seguro y el estado de los neumáticos puede evitar sanciones inesperadas que muchos conductores desconocen hasta que abren el buzón y reciben la multa en su casa.