La ciberguerra, el nuevo frente abierto en el mundo para el que León ya se entrena
El Cyber Range de Airbus permite a los técnicos de Incibe practicar ataques de ciberdelincuentes

Laboratorio de Ciberseguridad del Incibe, que trabaja con el softwarte para reproducir gemelos digitales y ciberataques.
La guerra actual es algo más que un campo de batalla, más allá de los drones, a la sociedad actual se le ha abierto otro frente: la ciberguerra. Un nuevo escenario para el que también es necesario entrenarse. «Hace falta capacitación y entrenamiento y estar preparados para evitar el factor pánico. Hay que entrenar mecanismos y procedimientos de respuesta para estar preparados ante una situación real», explica el responsable del Laboratorio de Ciberseguridad de Incibe, Miguel Martín, en relación a que el centro ya cuenta con equipos para ejercitar a los técnicos ante las futuras amenazas digitales.
El Incibe cuenta ya con una plataforma de simulación avanzada, un Cyber Range desarrollado por Airbus, que permite «realizar ejercicios de ataque-defensa en un entorno controlado», precisa Martín, tras concretar que uno de los aspectos en los que se trabajará y entrenará será la protección de lo que se conoce como infraestructuras críticas, es decir, sistemas de telecomunicaciones, de agua, de electricidad, de transporte, finanzas, automoción... porque actualmente todo está digitalizado con lo que, por lo tanto, todo es susceptible de ser atacado.
«El Cyber Range permite replicar gemelos digitales, las réplicas de sistemas reales y, además, lo que también permite es tener muchos sistemas virtualizados», concreta el responsable del Laboratorio de Ciberseguridad de Incibe, tras incidir en que el actual contexto geopolítico obliga a estar preparados ante posibles ataques cibernéticos que hagan colapsar esas infraestructuras que se consideran básicas para el desarrollo de las sociedades actuales.
Peor escenario
Uno de los primeros entrenamientos del Incibe se centrará en las infraestructuras energéticas porque «el peor escenario posible sería un cero energético por un ataque cibernético», señala Miguel Martín, quien recuerda qué pasó tras el apagón que sufrió España hace un año y que, si hubiera sido un ciberataque con éxito, «levantar la red secuencialmente hubiera sido más lento y difícil». Hay países que ya cuenta con un «ejército» de ciberdelincuentes financiados, como si fueran ‘mercenarios virtuales’, por lo que es preciso «estar preparados para cualquier escenario», concreta el experto en ciberinteligencia de amenazas, vigilancia digital y gestión de incidentes y crisis cibernéticas del Incibe.
Un software para simular un escenario de combate digital
Los juguetes, otro producto crítico que debe ser vigilado
Los juguetes de hoy en día no son como los de antes. Ahora son juguetes conectados que necesitan a la red para poder ‘divertir’ al niño actual. En muchos casos, si no están bien desarrollados, pueden convertirse en una puerta de entrada de los ciberdelicuentes que, en este caso, podrían robar datos de la familia. El Incibe es el laboratorio público de referencia para analizar estos juguetes inteligentes y alertar a los fabricantes de si existe alguna brecha que pueda ser empleada por los háckers para acceder a la red familiar.
Se trata de la ciberresiliencia y desde 2024 ya existe una normativa europea que obliga a la vigilancia efectiva y al muestreo de estos juguetes para evitar que se conviertan en un punto débil en los países miembros. Incibe ofrece después recomendaciones clave tanto para los fabricantes y como para los propios consumidores.