Los policías locales de León acumulan más de 17.640 jornadas de descanso pendiente
- La suma de días hace que haya quien se pueda marchar hasta tres años antes de la jubilación efectiva- Pese a la falta de agentes en la calle, la nueva RPT engorda el número de puestos para mandos

El cuartel de la Policía Local de León está ubicado en el CHF.
Hay quien en la Policía Local de León, a más de tres años vista de la jubilación efectiva, ya cuenta con que no volverá a patrullar. No lo necesita porque, todavía con todo ese tiempo por delante, acumula suficientes descansos pendientes como para llegar hasta la fecha exacta en que se cumple su baja.
No se trata de una anécdota, ni mucho menos. En la actualidad hay 10 personas que aparecen en la plantilla, pero no trabajan, ni se puede recurrir a ellas porque se hallan en una situación definida como «tránsito hacia la jubilación», en la que entran todos esos días acumulados que se les deben. Dentro del cuerpo municipal de seguridad, las asistencias extraordinarias obligadas por necesidad del servicio suman 17.640 jornadas pendientes de descanso. Si se tiene en cuenta que en una jornada normal trabajan de media 60 personas en los tres turnos, saldar la dude dejaría 294 días sin nadie en la calle.
Las 17.640 jornadas se acumulan, al menos, hasta abril. Cada día aumentan, como alertan los afectados, sorprendidos porque, ante esta falta de efectivos en la calle, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de León haya decidido aprobar una modificación de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) en la que se crean más mandos intermedios a costa de sacrificar agentes rasos, que en la actualidad se quedan en apenas 148.
La bolsa de jornadas pendientes atiende a la escasez de agentes para poder atender los servicios generados y la proliferación de actos. No da si hay que ajustarse a los cuadrantes oficiales, en los que cada agente debe cumplir cada año con 214 jornadas efectivas de trabajo, que suman 1.712 horas por cada anualidad. Con cada vez más eventos, en los que se necesitan operativos especiales, como carreras deportivas, partidos de fútbol, procesiones, conciertos como el Monoloco o manifestaciones, la plantilla se queda corta, como insisten los afectados. Aunque en estos casos se da la opción de pagar la jornada, hay quien opta por acumular días de descanso.
León
El TSJ enmienda otra vez al tribunal que dio la plaza al intendente jefe de la Policía Local de León
Miguel Ángel Zamora / Álvaro Caballero
La misma alternativa se genera cuando los agentes tienen que ir a testificar a un juicio. Pero no sucede esto cuando, por una baja o una necesidad de servicio, como no hay más, se hace trabajar a los policías locales fuera de su cuadrante, ni cuando por una intervención, por ejemplo, tienen que quedarse horas extra para hacer las diligencias o custodiar a un detenido; entonces, no hay elección posible: suman una jornada pendiente.
Con esta mecánica la bola crece a mayor ritmo que se pueden disfrutar los días pendientes. Como las necesidades son mayores, las posibilidades de amortizar estas jornadas de descanso se reducen y las opciones de que tengan que cubrir los vacíos de servicio aumentan, como insisten los afectados. Si se añade que hay periodos en los que no caben los permisos, como Navidad, Semana Santa o la reciente media maratón, las dificultades se disparan sin reorganizar los operativos o sumar los agentes necesarios para atender las necesidades.
En este escenario, no cuadra el último movimiento promovido por el equipo de gobierno del Ayuntamiento de León, con el beneplácito de la dirección de la Policía Local. La nueva modificación de la RPT ha elevado 31 nuevas plazas para llegar a las 275. Aunque ya había 56 vacantes dentro de las 244 existentes hasta ahora, los responsables del consistorio han modificado al alza la cifra con una curiosidad: 21 de ellas se anotan como parte de los mandos intermedios, entre los que destacan los 16 nuevos oficiales, a sumar a los 24 anteriores, pese a que sólo están cubiertas 13 plazas.
A un ritmo de 60 jornadas de media diaria, saldar la deuda de un tirón dejaría a León sin ningún agente en la calle durante 294 días
El problema surge porque estos mandos intermedios salen de las escalas inferiores. Para cubrirlas, por promoción interna, se pierden agentes rasos. Pero, mientras tanto, si no hay un cambio en la actual Ley de Presupuestos, bloqueada por la falta de apoyos del PSOE en el Gobierno, sigue vigente la tasa de reposición: una norma que, por mucho que haya vacantes, sólo permite que el Ayuntamiento convoque 1,25 plazas por oposición por cada jubilación que haya al año. Por este cálculo, la Oferta Pública de Empleo (OPE) del Ayuntamiento de León para este año, de acuerdo a las jubilaciones de 2024 y 2025, anota 18 plazas de agente, a la vez que propone 9 puestos de promoción interna.
Pero por mucho que se pinten 275 puestos, en la actualidad sólo hay 188 plazas cubiertas, a las que hay que restar los 9 afectados por bajas de larga duración y los 10 «en tránsito hacia la jubilación». El resultado deja 177 policías locales para atender unos servicios ordinarios y especiales que superan esta cifra, como insisten los afectados, que se preguntan para qué entonces se ha hecho la modificación de la RPT.