La nueva cámara de multar enfoca ya en el barrio Húmedo de León
El Ayuntamiento de León coloca en Serradores con rapidez el dispositivo pedido por un vecino.Las sanciones son de 80 euros

La cámara está colocada bajo la farola de Serradores.
Camuflada justo debajo de una farola, en línea con el canalón de desagüe del tejado, se esconde la nueva cámara de sancionar del Ayuntamiento de León. Pasa desapercibida, a menos que se levante la vista desde las inmediaciones del torreón de los Ponce, justo en la puerta del acceso este de la plaza Mayor. Desde ahí, a la altura de la ventana del primer piso, enfoca ya el nuevo dispositivo para sancionar a los titulares de los vehículos que se cuelen sin autorización en la calle Serradores. Ahora, si lo hacen, corren el riesgo de encontrarse con una receta de 80 euros en el buzón de casa.
El nuevo cepo de Serradores, colocado apenas dos meses después de aprobarse la petición, acaba con una de los últimos espacios de aparcamiento furtivo en el entorno del barrio Húmedo. La calle sin salida muere contra los maceteros dispuestos en el entronque con la plazoleta de Puerta Obispo. Pero, pese a sus escasos 50 metros, el vial se había convertido en lugar de estacionamiento irregular para aquellos que, sobre todo en horario nocturno, buscaban dónde dejar el vehículo cerca de la zona de ocio más famosa de la capital leonesa, además de área de carga y descarga indiscriminada a cualquier hora del día.
La alerta del abuso la trasladó un vecino de la calle, reurbanizada por el Ayuntamiento de León hace 6 años, cuando se retiró el bolardo abatible de manera manual que impedía el paso. Sin este obstáculo, como se quejaban los habitantes de la zona, la calle Serradores pasó a funcionar de facto como espacio libre, pese a figurar como zona peatonal restringida dentro de la ordenanza del casco histórico de la capital leonesa.
La normativa sustenta ahora la emisión de las sanciones a los titulares de todos aquellos vehículos que no figuren dentro de la nómina de acceso a los garajes. La cámara, como sucede en Ordoño II y en el resto de la ciudad antigua, identifica las matrículas que no tienen permiso y cursa la multa.