El Común exige al Ayuntamiento adaptar la limpieza frente a la mugre de León
El Procurador insiste al consistorio que debe atender «las necesidades reales existentes» en León. El organismo advierte al gobierno municipal que tiene el deber de contestar a sus demandas de información

Contenedores con mugre en el suelo en el Cid, dentro del casco histórico.
La acumulación de reclamaciones de los vecinos por la recogida de residuos y limpieza viaria desborda ya el cauce municipal. La reincidencia, que las coloca entre los principales problemas de acuerdo con la estadística de quejas y sugerencias de los ultimos años, hace que el Procurador del Común haya entrado a censurar la gestión del Ayuntamiento de la capital leonesa por la suciedad y la «percepción ciudadana extendida acerca de determinadas carencias o insuficiencias en la prestación». Con el catálogo de imágenes repetidas en las calles, la institución insiste en la necesidad de que el consistorio refuerce y adapte «el servicio municipal de limpieza viaria y mantenimiento del espacio público a las necesidades reales existentes en los distintos barrios y zonas de la ciudad».
La resolución insta al Ayuntamiento de León a que preste «especial atención a aquellas incidencias relacionadas con acumulación de micro-residuos, restos biológicos, suciedad persistente y situaciones que puedan afectar a las condiciones de salubridad urbana». La resolución dictada por el organismo incide en que el consistorio de la capital leonesa debe impulsar «actuaciones específicas de limpieza intensiva, baldeo y desinfección en aquellas zonas donde se detecten incidencias reiteradas relacionadas con orines, residuos orgánicos u otros elementos que deterioren las condiciones higiénicas del espacio público».
La adopción de estas medidas, como abunda el ente dirigido por Tomás Quintana, requiere que la administración municipal incorpore «los medios técnicos y materiales que resulten más adecuados». «La presencia continuada de micro-residuos, colillas, restos orgánicos, residuos abandonados junto a contenedores, manchas derivadas de orines y otros restos biológicos en aceras, mobiliario urbano o zonas estanciales constituye una problemática que difícilmente puede resolverse únicamente mediante los sistemas ordinarios de barrido manual o mecanizado», advierte el Procurador del Común, que exige «actuaciones complementarias de baldeo, desinfección, limpieza intensiva y mantenimiento preventivo».

Suciedad en las calles. Ángelopez
El repaso dado por el Defensor del Pueblo en la comunidad incide en que «las exigencias ciudadanas en relación con la limpieza urbana han evolucionado notablemente en los últimos años, especialmente en ciudades de cierta dimensión, donde factores como la elevada intensidad de uso del espacio público, la actividad hostelera y comercial, la movilidad urbana o la presencia masiva de animales de compañía generan nuevas necesidades de mantenimiento y limpieza que requieren respuestas técnicas específicas y adaptadas a la realidad de cada entorno urbano».
Dentro de estas adaptaciones, el Procurador del Común entra además en los problemas de organización interna. En la parte dispositiva de la resolución, solicita al consistorio de la capital leonesa que, «en la medida de lo posible, se refuercen los sistemas de seguimiento, evaluación y planificación operativa del servicio», para favorecer «una respuesta ágil y proporcionada ante las incidencias comunicadas por los ciudadanos», así como para garantizar «una adecuada coordinación entre los distintos servicios municipales implicados en la limpieza urbana y el control de plagas». Una ciudad como León, apostilla, necesita «sistemas adecuados de planificación operativa, evaluación de incidencias, priorización de actuaciones y seguimiento de resultados», que incorporen «criterios de calidad y adaptación permanente a las necesidades reales de los distintos barrios y zonas de la ciudad».

Contenedores en Pérez Crespo. Ángelopez
Como añadido, la resolución recomienda al Ayuntamiento de León que avance en «la aplicación y desarrollo efectivo de la ordenanza municipal de limpieza y gestión de residuos» y deja un último recado al exigirle que, «en adelante cumpla, como es su deber, con la obligación de auxiliar al Procurador del Común en sus investigaciones». La apostilla se debe a que, como se reseña en el informe, el consistorio no contestó a la reclamación de información que le solicitaba hasta en cuatro ocasiones.

Orín y grasa en el centro. Ángelopez

Una papelera en San Mamés.