Patrimonio echa para atrás el vial de salida a la ronda sobre los restos de Ad Legionem en León
La comisión obliga al Ayuntamiento de la capital leonesa a buscar una solución alternativa que no afecte al yacimiento

Vista aérea del yacimiento arqueológico en la rotonda de la avenida de San Froilán.
La Comisión de Patrimonio ha rechazado de forma tajante el proyecto de prolongación del vial entre la avenida de La Lastra y la avenida de San Froilán, en Puente Castro (León), al considerar que supondría una afección «grave e irreversible» sobre el yacimiento arqueológico de Ad Legionem. La decisión llega en un contexto de creciente presión urbanística y de movilidad en la zona, donde distintos proyectos energéticos e industriales han ido reactivando el debate sobre la necesidad de completar la conexión viaria entre ambos barrios, una infraestructura paralizada desde hace más de una década. Además, cabe recordar que, la vicus romana lleva tapada más de 12 años, un tiempo en el que no se ha avanzado hacia ninguna de las opciones.
Este rechazo por parte de la comisión echa para atrás el proyecto urbanístico que el Ayuntamiento de León tenía para esa zona, lo que impedirá, por el momento, unir la avenida de La Lastra con la avenida San Froilán. Un vial que, si se mira desde la perspectiva del desarrollo urbano, facilitaría el paso de una gran afluencia de vehículos. No obstante, en este caso, la Comisión de Patrimonio ha querido poner en valor el yacimiento arqueológico de Ad Legionem, una vicus romana que, según arqueólogos, pudo acoger entre el siglo I y III d.C alrededor de 2000 habitantes con la llegada de la conocida Legio VII. La llegada de los legionarios, para los expertos, pudo provocar la creación de esta vicus, al asentarse en la ciudad.
En el informe de los acuerdos del pasado día 2 de junio, Patrimonio subraya que las investigaciones recientes han cambiado la percepción del enclave romano, que pasó de considerarse un simple asentamiento rural a un espacio de alto valor histórico vinculado directamente a la estructura militar de la Legión VII. Por ello, el organismo no solo deniega la autorización del vial, sino también los trabajos arqueológicos asociados al proyecto, al entender que la obra impediría cualquier futura puesta en valor del yacimiento. Esto también evita, de momento, cualquier trabajo o proyecto relacionado con poner en valor este yacimiento. Eso sí, desde la comisión aseguran que en un futuro sí que es altamente probable que se comience a trabajar sobre este lugar.
Cambio de planes
En el acuerdo, Patrimonio insta al Ayuntamiento de León a replantear el planeamiento urbanístico, modificar el PGOU y garantizar la protección del área, incluyendo la compensación a los propietarios afectados por la recalificación de los terrenos. Incluso, para proteger todavía más este lugar se propone elevar el nivel de protección del enclave a Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Zona Arqueológica, lo que supondría la máxima figura de protección patrimonial en España y lo que acabaría con cualquier plan urbanístico que se desee hacer en el terreno.
La resolución de Patrimonio contrasta con el debate urbanístico que había vuelto a cobrar fuerza en la zona. La planificación de una central de biomasa, junto con nuevos desarrollos industriales y logísticos en el entorno de Puente Castro y La Lastra, había reactivado las demandas para completar el enlace viario entre ambos barrios, además del interés del Ayuntamiento de León por poder hacer el vial.
El incremento previsto de tráfico asociado a estas infraestructuras energéticas y al futuro suelo industrial ha sido uno de los argumentos utilizados por formaciones políticas para reclamar la continuidad de la conexión con la avenida de San Froilán, una obra que lleva más de 10 años paralizada. Sin embargo, la propia existencia del yacimiento arqueológico ha sido el principal obstáculo para su ejecución, generando un conflicto entre movilidad urbana, desarrollo económico y protección patrimonial que ha llegado a su fin.