León se une para dar la primera batalla al Gobierno y librarse del peaje de la AP-71
Académicos, alcaldes y agentes económicos perfilan una plataforma contra la autopista.Avanzan los contactos para impulsar este ente y un encuentro constitutivo en Astorga

Vista de la autopista, paralela a la Nacional 120.
El espíritu de lucha contra el peaje que inspiró desde el principio el despliegue de la León-Astorga de pago va a contar en breve con una base de acción. Se ultiman los trámites para que León cuente con un cauce con el que presentar batalla frente al Gobierno a cuenta de este latigazo que estrangula desde hace dos décadas el desarrollo del corredor central de la provincia; la diagonal que condiciona con una tasa la proyección de enclaves industriales en un agravio de magnitud extraordinaria frente a territorios próximos que comunican esos puntos de expansión económica con vías de alta capacidad sin la imposición de diezmos. Parte de la sociedad civil esta iniciativa de darle cuerpo a esa voluntad de lucha contra el peaje de la AP-71, en un estadio de desarrollo avanzado, mientras conversa y tantea la suma de ayuntamientos, agentes económicos y políticos, para certificar el paso fundacional de la plataforma en una primera reunión constitutiva. Este asunto de los plazos también parece avanzado hasta para decidir el lugar del encuentro en la ciudad de Astorga. La fricción de León con la vía de alta capacidad entre el nudo de la circunvalación de la capita leonesa y Astorga es tan larga como la existencia del mismo vial. Aunque en esa voluntad de agilizar trámites para echar abajo el castigo del tributo pesan los últimos datos de incremento de tráficos recurrentes por la demanda creciente de actividad en el contorno de la N-120. Villadangos, Hospital de Órbigo, los enlaces derivados de los ramales de la León-Asturias y de la continuidad de la autovía del Camino de Santiago, la prolongación del cauce de la autovía del noroeste suman en el déficit de esta causa pendiente en las infraestructuras leonesas. La igualdad de oportunidades del transporte por carretera en la provincia está condicionado por moverse en viales de alta capacidad de este a oeste. Ese trecho que hace embudo a la N-120 entre La Virgen del Camino y Astorga bloque un objetivo, mientras recrudece un problema que oscila entre la seguridad vial y la igualdad de oportunidades. Hasta junio, no cabía un camión más en los tramos constreñidos entre travesías urbanas de la nacional; desde este mes, hasta resulta complicado por momentos poder avanzar con ciertas garantías a lo largo del trazado. En los motivos fundacionales de esta nueva plataforma que trata de aúnar voluntades contra la negativa del Gobierno de liberar los peajes de la AP-71 también inspira el ejemplo asturiano, en esa revolución que se ha desatado en el Principado con el fin de allanar el paso entre León y Campomanes sin pagar la coima en las cabinas de La Magdalena. Están documentadas diferentes análisis de agentes económcios leoneses sobre la gravedad del daño que causa el peaje de la León-Astorga a las perspectivas de desarrollo económico que depende de ese eje central que administra y condiciona la explotación en régimen de pago para el usuario. Había otros planes que terminaron diluidos por la llegada del sanchismo a La Moncloa hace ocho años. Desde aquel giro de guión y repliegue en el trasvase de tráfico pesado de la nacional a la autopista, los parámetros no han hecho más que agravarse. Más tráfico, más hartazgo entre los habitantes de las localidades partidas al medio por la carretera, más presión hasta en los dispositivos de control que ejercen las autoridades, casi todos dirigidos a subir la recaudación. Esta es la historia resumida de un proceso que desemboca en puertas del primer pulso de León al Gobierno para terminar con un peaje que cuestiona todos las variable de equidad que se aplican aquí frente a otros territorios.