El Coto Escolar de León prohíbe a los menores entrar con móviles y dispositivos electrónicos
- El Ayuntamiento define un reglamento de convivencia para el emblemático centro creado en 1983-El documento recoge los deberes y derechos que marcan el espacio educativo

Imagen de una de las zonas comunes del Coto Escolar.
Como el Coto Escolar es «un espacio diseñado para el crecimiento personal, el aprendizaje en comunidad y el desarrollo de lazos de amistad basados en el respeto, con el fin de garantizar un entorno seguro, cómodo y de confianza para todos/as los participantes», no tienen cabida los dispositivos electrónicos. A partir de ahora, «queda prohibida la tenencia, uso o porte de teléfonos móviles, tabletas, consolas, relojes inteligentes con conexión, cámaras u otros dispositivos electrónicos». «Los dispositivos detectados serán retirados y custodiados hasta la salida del/a menor del centro (independientemente de la duración o modalidad de la actividad), eximiéndose al centro de toda responsabilidad sobre los mismos», como se advierte en el nuevo reglamento de convivencia que promueve el Ayuntamiento de León.
El borrador del reglamento pretende garantizar «la seguridad, el respeto, la adecuada convivencia y el correcto desarrollo de las actividades», mediante el establecimiento de «las obligaciones de los menores participantes, de los centros escolares, de sus familias, del personal del centro, visitantes y el régimen disciplinario aplicable». Después de 43 años de vida, en los que han pasado por las instalaciones del paseo del Parque más de medio millón de guajes, el documento establece un marco en el que afinar unas normas para regular el «entorno en el que cada menor esté seguro y se sienta valorado, respetado y feliz».
En los artículos del reglamento se reseña que «no se permitirá el uso de lenguaje ofensivo, gritos, burlas o conductas intimidatorias», sino que «se promoverán la educación, el agradecimiento, el diálogo constructivo y la resolución pacífica de conflictos». En este empeño se prohíben los teléfonos móviles, pero además se advierte de que «queda prohibido el consumo de bebidas energéticas, chucherías en exceso o productos no autorizados por el centro», como tampoco se permite «fumar o vapear ni consumir bebidas alcohólicas, sustancias estupefacientes o drogas de ningún tipo». Estas conductas constituirán «causa de expulsión automática del centro», como se cita en el reglamento del Coto Escolar, en el que se marca una serie de «medidas correctoras» que se aplicarán en función de las infracciones. «El Grupo de Menores Paidos de la Policía Local de León actuará como instancia de mediación en los supuestos de desacuerdo o desavenencia entre las familias o centros educativos y el Coto Escolar», se expone.
El texto reseña que el Coto Escolar «promoverá una alimentación equilibrada, adecuada a la edad y necesidades especiales de los participantes». Este principio sirve para asentar que «en las unidades didácticas medioambientales se podrá ofrecer a los niños y niñas, como cortesía y tradición del centro, y siempre que se disponga de ello, una rebanada de pan con miel», como se hace desde que, en 1983 lo creara Mario García Blanco, cuyo nombre está pendiente de ligarse como emblema de las instalaciones.
El reglamento recoge incluso que a los menores se les dará la rebanada de pan con miel
La máxima educativa guía todo el reglamento. El documento recalca que «no se permitirá acceder a cabañas ajenas, saltar en las camas ni utilizar puertas o ventanas de manera indebida», que «los usuarios/as mantendrán las cabañas que tengan asignadas y su área de descanso ordenada», además de que «harán su cama a diario, ordenando la sábana bajera y el saco de dormir», y que barrerán «el comedor» por turnos.