Caos de Atocha a Chamartín para los viajeros leoneses
El atasco en cercanías bloquea el AVE

Panel de frecuencias en Chamartín.
Entre los muros que le faltaban a los usuarios leoneses del tren en Madrid, estaba la frecuencia de los cercanías; hasta ahora, que unas obras que el Gobierno ha hecho coincidir con el momento álgido de las celebraciones por el Mundial de fútbol se han topado con la afluencia ya atascada.
Atocha-Chamartín es un infierno para los viajeros que buscan un tren de alta velocidad que tiene como destino León; el de ayer, a las 9.50 horas, que procede de Valencia y llega a la capital leonesa pasado el mediodía, interferencias a un lado, dejó en tierra a pasajeros atrapados en trenes de cercanía, fustigados por problemas que retrasan, atascan o secuestran al pasaje. «El tren estaba en el andén, pero el personal de Renfe cerró las puertas», denuncian frustrados alguno de los afectados por la impotencia del recibimiento en Chamartín tras sufrir el acoso de otro servicio de la misma compañía pública.
La operadora fue consultada ayer por este periódico sobre los motivos y las consecuencias de esta incidencia. Al cierre de la edición, aún no había dado respuesta.
En la economía circular para el viajero que afronta los retos de la Renfe gana espacio en la capital de España la ausencia de un tren por culpa de otro tren. La relación entre los pasajeros y la operadora gana tiempo para otro debate, a la espera de que mejore la gestión. Ayer se añadió otro episodio para los usuarios que cuentan aventuras vividas sobre el acceso a los trenes que circulan con destino a León que resultan increíbles hasta que otro usuario las sufre en sus carnes. El tren a León pierde viajeros en cercanías.