La ULE investiga cómo las olas de calor empujan a la innovación
Industry and Innovation publica la investigación de científicos de la universidad leonesa
Una pega se alivia del calor a la sombra de un parque de la ciudad.
Las olas de calor y los periodos de sequía actúan como un estímulo para que las pequeñas empresas desarrollen innovaciones destinadas a reducir su impacto ambiental y adaptarse al cambio climático, según una investigación liderada por expertos de la Universidad de León.
Este estudio concluye que estos fenómenos meteorológicos extremos pueden convertirse en un motor de ecoinnovación empresarial.
El trabajo consultado por EFE, publicado en la revista científica ‘Industry and Innovation’, ha sido realizado por los investigadores Enrique Acebo y José Ángel Miguel Dávila, de la Universidad de León (ULe), junto con Lizbeth Gutiérrez-Rodríguez, de la Universidad de Salamanca.
La investigación analizó datos de 8.366 empresas españolas entre 2008 y 2016, combinando información empresarial con registros de fenómenos climáticos extremos, como olas de calor, sequías, inundaciones e incendios forestales, además de indicadores sobre preocupación ambiental de la ciudadanía. Los resultados muestran que las olas de calor y las sequías están asociadas a una mayor probabilidad de que las empresas introduzcan innovaciones ecológicas, entendidas como nuevos productos, procesos u organizaciones que contribuyen a reducir el impacto ambiental de la actividad económica.
Según el estudio, pasar de las regiones con menor exposición a olas de calor a las más afectadas se relaciona con un incremento cercano a diez puntos porcentuales en la probabilidad de realizar ecoinnovaciones, mientras que los periodos de sequía también presentan una influencia positiva significativa.Los investigadores sostienen que estos fenómenos climáticos reducen la denominada «distancia psicológica» respecto al cambio climático.
En otras palabras, cuando los responsables de las empresas viven de forma directa los efectos del calor extremo o la escasez de agua, dejan de percibir el problema como algo lejano y pasan a considerarlo una realidad inmediata que exige soluciones prácticas. La respuesta es especialmente intensa en las pequeñas empresas. El estudio revela que el efecto de las olas de calor sobre la ecoinnovación en este tipo de compañías es casi el doble que el observado para el conjunto de las empresas analizadas. Además, en las pymes también influye la creciente preocupación ambiental de la sociedad, que genera nuevas demandas de productos y servicios más sostenibles. Por el contrario, las empresas medianas y grandes no muestran una reacción significativa ante estos fenómenos climáticos. En el sector servicios, sin embargo, tiene más peso la preocupación ambiental de consumidores y ciudadanos, que aumenta la presión para adoptar soluciones sostenibles. En cambio, las inundaciones y los incendios forestales no presentan una relación significativa con la ecoinnovación en términos generales.