La explosión inmobiliaria del entorno engorda el negocio de la estación de Feve en León
- Más de una decena de promociones se impulsan, algunas con 18 años paradas, tras abrirse el sector
- El Adif posee el aprovechamiento total de las 5 parcelas, cuyas plusvalías se estimaban en 2010 en 38,9 M€
El edificio del esquinazo de Padre Isla y Luis Carmona estuvo parado durante 18 años.
El negocio de Feve en León engorda en sus márgenes. Sin tren desde septiembre de 2011, ni horizonte de que vuelva a reaparecer, la estación del centro de la ciudad queda como emblema para la operación inmobiliaria que dormita en las tres grandes parcelas agostadas por el sol. En esos solares, que se diferencian de las zonas verdes de jardines por la ausencia de riego y la falta de mantenimiento, se localizan las plusvalías que se guardó el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). En el documento inicial de 2010, se hablaba de 39,8 millones de euros y 146 pisos que, 16 años más tarde, se revalorizan al ritmo que se disparan las promociones del entorno, con una decena de edificios levantados o en vías desde que se inauguró la urbanización del sector en mayo del pasado año.
El contagio más cercano se asoma a la misma puerta de la estación. Desde allí se ve el edificio del esquinazo de Padre Isla con Salvador Carmona que estuvo parado, con el esqueleto a la vista, durante 18 años. El expediente original se abrió en 2003, la primera licencia se logró en 2005, un año después comenzaron las obras y al siguiente se pararon. No se retomaron hasta febrero de 2025. Ahora, los 12 pisos avanzan prestos para su entrega.
En el flanco opuesto una gran lona anuncia las «últimas unidades disponibles» en el edificio protegido de la esquina de Ramón y Cajal con Renueva. Casi cerrada desde 2010, la reforma completa pondrá en el mercado ahora «11 pisos de gran lujo» a la espalda de la estación de Feve.
El auge inmobiliario al rebufo de la apertura de la urbanización del sector de la estación de Feve, con el que se cosió un espacio de 10.000 metros cuadrados, incluye solares que habían quedado olvidados durante años. En medio de este entorno cercano al centro de la ciudad se localiza el suelo en el que se levantan ya cinco alturas, en el esquinazo de Federico Echevarría con Álvaro López Núñez, frente a la antigua Cruz Roja y el IES Claudio Sánchez Albornoz.
En Rafael María de Labra se construye otro inmueble sobre un solar abandonado durante años.
Desde allí se ve la grúa que, dos manzanas más abajo, sustenta el crecimiento de un inmueble sobre otro antiguo retal de suelo olvidado. El solar de la calle Rafael María Labra, en el que un cartel de la Sareb promocionó la venta durante años sin fruto, ya no existe: ahora se publicitan 16 pisos.
El Ayuntamiento renunció a su aprovechamiento en favor de Feve a cambio de la obra
Justo al otro lado de la acera, el mismo constructor ha entregado ya los 8 pisos ejecutados en un antiguo edificio que fue tomado por los okupas, aunque el propietario logró desalojarlos con rapidez y tapió la entrada. No tuvi tanta suerte el dueño del inmueble que espera turno para inicio de obras a poco más de 50 metros, en el número 44 de la avenida Álvaro López Núñez. Durante años los vecinos se quejaron del riesgo de la casa, con enganches ilegales, basura abandonada en la escalera e insalubridad. Ahora, la licencia reseña la «rehabilitación y ampliación de edificio existente en cinco pisos, cocheras y trasteros».
En el esquinazo de Federico Echevarría con Álvaro López Núñez se levanta otro edificio.
Las grúas se esperan también en el retal de suelo que quedó con la apertura de Era del Moro. Pero incluso ahí se construirán 12 viviendas, después de que el Ayuntamiento de León decidiera enajenar su parte, pese a las reclamaciones de los grupos políticos de la oposición que exigían expropiar para no tapar más visión de la muralla. La nueva promoción se venderá dentro de este espacio privilegiado, cara al Espolón, donde además se acaba de reformar otro edificio.
No hay más suelo libre cerca. Sólo el que tiene el Adif dentro del sector de la estación, donde el Ayuntamiento renunció a sus aprovechamientos a cambio de la urbanización de los terrenos. En ese callejero, la empresa estatal se guarda su negocio: una parcela a la espalda del viaducto de Ramón y Cajal, en la que se pinta espacio para un edificio en forma de U, con ocho alturas al frente y tres en los laterales; otra en la calle Bilbao, detrás de Espacio Vías, con cinco alturas y bajos; y la última en la banda de terreno que da a las traseras de Renueva, repartida para tres bloques de seis, siete y ocho alturas. No hay prisa. Mientras más crece el mercado a su alrededor, más valor gana el negocio de Feve.