El derribo de los dos antiguos edificios ha dejado 525 metros sin aprovechamiento
La plazoleta de Mantequerías Arias y Los Pedrines se queda como un solar
Los vecinos reclaman al Ayuntamiento que actúe en la zona, sin sombra ni apenas mobiliario urbano

En toda la plazoleta de Federico Echevarría apenas hay tres bancos y una papelera.
A los vecinos les vendieron que ahí contarían con una plaza, pero más de años y medio después de la obra sólo ven un solar con adoquines al que le han colocado hace unas semanas tres bancos casi al lado de la pared y una papelera. No hay más. Ni un elemento adicional, ni una pérgola que desafía el sol y las inclemencias, ni un descanso de zopna verde, ni una fuente, ni un solo árbol en una ciudad que censa más de 26.400 ejemplares. Nada. Sólo una continuidad de plaqueta en los 525 metros cuadrados del retal de terreno que quedó cuando, tras tirar las casas de la antigua peña Los Pedrines y Mantequerías Arias, Feve remató el esquinazo de Federico Echevarría con Rafael María de Labra sin mayor atención.
El proyecto se entregó a primeros de 2024 en crudo, cuatro años después de que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) hubiera derribado los dos edificios y hubiese cerrado el terreno con una valla metálica. La empresa estatal no tuvo prisa tampoco esta vez para adecentar el suelo, que había expropiado con una factura en 2010 de 1.770.003 euros, pese a que una tasación posterior de Segipsa, encargada por la Intervención General del Estado, cifraba el valor en 887.564 euros. El objetivo, como se publicitó, pasaba por que la empresa estatal se quedara con el 100% de los terrenos del sector de la estación de Feve y pudiese urbanizarlo en solitario.
Sin estorbo, previo pago de 79.618 euros a la empresa que demolió Los Pedrines y Mantequerías Arias, el Adif incluyó el adecentamiento del sector dentro de la urbanización general. El plano alteró la idea urbanística inicial, que preveía aprovechar el terreno expropiado para prolongar recto la conexión de la calle Federico Echevarría con Rafael María de Labra, donde se pensaba eliminar el escorzo y cambiar la dirección de circulación de los vehículos.
No se tocó la alineación del callejero, pero a cambio se publicitó que los vecinos contarían con una plaza para el disfrute público. No pensaban que se trataría del solar con el que se encontraron cuando, retiradas las vallas, no hubo nada más con cargo al proyecto de urbanización general en el que Feve invirtió 2.809.796,44 euros. Después de más de dos años y medio de esperar, los vecinos reclaman al Ayuntamiento de León que enmiende la situación para que los 525 metros cuadrados de superficie no queden como un espacio perdido, a la solera.
Los habitantes del entorno insisten en la necesidad de que intervenga el Ayuntamiento de León. No quieren la reurbanización de la aledaña plazoleta de Odón Alonso como la habían dibujado los técnicos, pero tampoco quedarse sin nada. Después de que renunciaran al proyecto, que presentaba un coste de 300.000 euros, los vecinos insisten en que el consistorio debe habilitar una partida de inversión para esta plazoleta, además de la inclusión de las aceras de la zona en el próximo plan de renovación de infraestructuras. En la plaza esperan.