Antonio Recio será a partir del 9 de junio el vicario general en sustitución de Pascual Díez Escanciano
El Obispado de León dividirá sus funciones entre cuatro vicarías
La entrada de Julián López como obispo de León empieza a notarse con la restructuración de la cúpula directiva. El obispo ha decidió apoyar e
La primera de las decisiones de renovación en la familia del obispado de León se encargó de reorganizar el territorio en tres zonas pastorales: norte, centro y sur, y trece arciprestazgos con arreglo a la población existente. Paso a paso, el segundo de los cambios afectará a la cabeza ejecutiva para dividir las responsabilidades a la vera del obispo. Julián López muestra un dibujo en el que él ostenta la parte superior y apoya la mano derecha en Antonio Recio, nuevo vicario general tras la decisión de Pascual Díez Escanciano de abandonar su cargo. El árbol de responsabilidades se bifurca en la tercera estación con las tres vicarias específicas de la diócesis. Jesús Fernández tomará los mandos de la vicaria pastoral para armonizar el trabajo de todos los párrocos y asegurarse de que los conceptos del sínodo son comprendidos. Al mismo nivel que Jesús Fernández se situará Pedro Puente, con decisión sobre los asuntos económicos. El cargo no limitará su labor meramente a la gestión económica sino que atenderá también a los aspectos sociales de las actuaciones de la iglesia, tales como cáritas diocesana, proyecto hombre y otros. La tercera vicaria con dominio de un área recaerá en la figura de Antonio Trobajo, que se hará cargo de la comunicación y las relaciones públicas. Esta vicaría pretende ser un canal de entrada y salida de información de la comunidad eclesiástica con la sociedad actual para no quedarse anquilosada al margen de sus cambios.