Los accidentes de La Granja y MSP fueron «fortuitos e impredecibles»
El accidente mortal que se cobró la vida de un picador de MSP el pasado mes de julio, y el de agosto en el que quedaron enterrados dos mineros de Antracitas de La Granja, fueron «fortuitos» e «impredecibles». Esta es la conclusión de los dos informes oficiales que para cada caso ha elaborado el servicio de Minas de la Junta de Castilla y León y que ayer fue debatido por la Administración, la patronal y los sindicatos del sector en la comisión regional de minería. Para el primero de los casos la causa aceptada por todos tras la investigación es que el picador se precipitó fatalmente por la rampla del taller en el que trabajaba mientras aseguraba el tranque (base de madera) de una puntala, sin que mediara falta de seguridad o imprudencia. En el caso de La Granja, el informe oficial detalla que la causa fue el derrabe o desprendimiento en una rampla que arrastró su posteo y el de los 40 metros de la galería del frente. Se ha determinado que el terreno era en esa zona inconsistente y resquebrajable, y se califica el suceso como incidente impredecible, ni siquiera como accidente, puesto que los dos mineros atrapados 48 horas en el pozo no sufrieron heridas. Tanto UGT como CC.OO. manifestaron ayer disconformidad con el dictamen final. Ambos sindicatos mantienen que aunque el derrabe era impredecible el sistema de posteo no era del todo adecuado -la separación entre cuadros de contención debería ser inferior a su juicio- y que otro menos separado quizá hubiera tenido consecuencias menos graves o impedido el hundimiento. Informe independiente en HVL La comisión de seguridad minera también abordó ayer el accidente que costó la vida a dos electromecánicos de la Hullera Vasco-Leonesa (HVL) a principios de septiembre tras ser aplastados por la plancha de acceso a la jaula del pozo mientras realizaban bajo ella labores de mantenimiento. Los sindicatos, a indicación del comité de empresa defendieron que técnicos independientes, especialistas en neumática. tengan acceso a las instalaciones donde se produjo el fatal accidente para solventar la dudas que existen sobre las causas del siniestro. La Vasco defiende en un informe propio que la causa está en un «olvido» y en un exceso de confianza de los trabajadores, que no habrían llevado la palanca que acciona la plancha de acceso a la posición de bloqueo de seguridad, lo que habría provocado que se accionara sola. Los sindicatos no están de acuerdo y lograron ayer que Junta y empresa acepten que técnicos de sindicatos o una consultora especializados en neumática inspeccionen la instalación y emitan un informe a las partes que determine si tiene razón la empresa o si, como defienden CC.OO. y UGT pudo haber un fallo en el sistema de accionamiento por aire comprimido, o la intervención de terceras causas ahora desconocidas o no tenidas en cuenta. De momento ni la Junta ni el comité de seguridad de la Vasco han emitido aún su informe definitivo.