Reclamaron juntos, pero llegaron por separado
Los pesos pesados de la política municipal leonesa se dieron cita en la céntrica calle de Alcalá de Madrid para intentar mantener la sede del Banco de España en León. En una mañana triste y lluviosa -que provocó un ligero retraso por parte de los representantes del PP, Mario Amilivia y Cecilio Vallejo- los políticos leoneses afrontaron el encuentro de cuarenta y cinco minutos de duración con el subgobernador del Banco de España, Gonzalo Gil. A la salida, los dirigentes municipales se toparon con una protesta de los trabajadores de la entidad por la negociación del convenio colectivo.