| Reportaje | Quién les ha visto y quién les ve |
Pero, ¿son cadáveres políticos?
Retiro dorado o retirada forzosa; hay de todo. Son muchos los que ocupaban despacho y bastón de mando y ahora se dedican a labores más alejadas del mundanal ruido... político
Los hay en todos los partidos. Son personas que han estado en lo más alto (o casi) dentro de su carrera política en distintos ámbitos (munipal, autonómica, nacional...) y ahora se dedican a sus antiguos trabajos o ocupan puestos con otras responsabilidades menos públicas. Todos tienen algo en común. Han cambiado su habitual despacho y la labor que realizaban «en o por» León y han vuelto a hacer lo que hacían antes de su aventura política. También los hay que han cambiado de actividad pero siguen, en cierto modo, relacionados de forma más o menos directa con la política, aunque en otros ámbitos. En algunos casos, las deserciones han sido voluntarias. En la mayoría, han sido forzadas para poder dejar paso a otros o porque el puesto en cuestión ha pasado a manos de otro partido, sobre todo en los ayuntamientos. En definitiva, casi todos viven ahora más alejados de los micrófonos y del reconocimiento público pero disfrutan de más tiempo libre y, en algunos casos, de mayores sueldos y menos estrés. Sin embargo, casi todos darían un ojo de la cara (siempre política) por volver a donde estuvieron tantos, tantos años.