Única en el mundo
La pista de hielo cubierta, que actualmente se encuentra en León es única en el mundo. Su inventor y dueño, Juan Carlos Fernández, la tiene patentada. «No hay en el mundo una pista con estas características. Hay muchas al aire libre, como la que estuvo instalada el año pasado en la plaza San Marcelo, pero cubiertas no», matizó Fernández. A su juicio, pese a que ambas modalidades sirven como pistas de hielo y se puede patinar en ellas, no son comparables. «Nosotros contratamos la instalación durante cinco meses, en invierno y en verano. Así, hay ciudades que han disfrutado de la pista en pleno mes de agosto al estar cubierta», explicó Fernández. Las instalaciones cuentan con todos los permisos tanto técnicos como jurídicos. Es una gran nave isotérmica, que no tiene pérdidas de frío y de calor, por lo que tiene un ahorro energético importante. Su colocación no fue sencilla, ya que se tuvo que corregir el desnivel del aparcamiento de San Pedro, pero una vez instalada, ni el viento ni la nieve podrán derribarla. Según Fernández, la pista pesa treinta toneladas y está preparada para soportar 180 kilómetros de aire y con capacidad para soportar las «grandes nevadas» que se puedan dar en España.