Marco Flavio Quintiliano
Nació en Calahorra (Logroño) el año 35. Educado en Roma, estudió con el gramático Palemón e hizo prácticas de oratoria con Domitius Afer. En el 57 volvió a España al servicio del pretor Galba como abogado en el Tribunal superior de la Tarraconense. En el año 68 regresó a Roma, al ser nombrado emperador Galba y ejerció de insigne orador en el foro. Durante el gobierno de Vespasiano (69-79) fue el primer profesor de Retórica latina que recibió un salario, y en una cantidad muy elevada de 100.000 sestercios, tal era el aprecio que mereció el ejercicio de su profesión. Mantuvo su posición con los emperadores Tito y Domiciano, que le encomendó la educación de sus sobrinos, hijos de Flavio Clemente, a quien quería dejar el Imperio. Fue nombrado cónsul. Se murió entonces su joven esposa, después de siete años de matrimonio. Poco tiempo después perdió también a su segundo hijo y, más tarde, al mayor. Contrajo segundas nupcias y tuvieron una hija que fue dotada espléndidamente por Plinio el Joven, agradeciendo así las enseñanzas recibidas del ilustre profesor. Marco Flavio Quintiliano murió en Roma, probablemente el año 96. Su grande obra fue De Institutione Oratoria, dividida en 12 libros, que ha marcado sin duda alguna la más alta contribución no sólo a la retórica sino también al ámbito de la educación, a la que dedica algunos capítulos. En su libro V, cap. 10 recuerda las 7 señales, que se convertirían en el hexámetro histórico.