Aucalsa se muestra dispuesta a escuchar ofertas del futuro Gobierno de Zapatero por la AP-66
El PSOE buscará la reducción progresiva para los peajes del Huerna y Astorga
El escaso tráfico de la AP-71 puede facilitar que Aulesa no ponga grandes dificultades Negociación con
Los socialistas reconocen que eliminar los peajes será complicado
La fórmula que el PSOE baraja como la mejor a priori para cumplir su viejo compromiso y la promesa electoral en León y Asturias de suprimir los peajes de las autopistas de León a Campomanes (AP-66) y a Astorga (AP-71) es la de una progresiva reducción de los precios para el ciudadano hasta que desaparezcan. Si cuando José Luis Rodríguez Zapatero se convierta en presidente y nombre Gobierno los técnicos de lo que ahora es Fomento y de Economía no recomiendan otra fórmula o encuentran una más viable, los socialistas buscarán sendos acuerdos con Aucalsa (en manos de Sacyr-Vallhermoso) y Aulesa (de Dragados y Mare Nostrum) para rescatar para el dominio público como autovías ambas carreteras. Diversas fuentes socialistas recalcan que va a ser muy difícil y que la solución no se puede esperar a corto plazo, pero sí reiteran que no pueden sustraerse de un compromiso electoral tan firme ni de una reivindicación histórica del partido en León y Asturias. ¿Cuál es la fórmula para llevarlo a cabo? Según los consultado, además de la negociación con las concesionarias, el buscar una fórmula para reducir progresivamente los peajes hasta que desaparezcan en un tiempo razonable. El problema se plantea a la hora de compensar a Aucalsa y Aulesa por el supuesto negocio que pierden y por las inversiones realizadas por sus accionistas. Una manera podría consistir en un peaje en la sombra, como se ha hecho en Madrid para la M-45: se calcula el número de usuarios y los ingresos que supondrían y el Estado paga esa cantidad a los concesionarios. Es un gran beneficio para el usuario y aceptable para la empresa, pero en cambio es sumamente gravoso para las arcas del Estado, al que le hubiera supuesto menos hacer una autovía. Dado que en ambos casos falta mucho para que concluya la concesión (2050 para la de Asturias y 2075 para la de Astorga), la solución intermedia puede ser negociar e implantar un peaje simbólico, alargando la concesión en el tiempo para compensar lo suficiente la merma de ingresos por el preestablecido. Es la mejor solución, apuntan las fuentes socialistas, para la de Astorga; pero no así para la del Huerna, que tiene un rescate sin coste 25 años antes, por lo que aquí la fórmula quizá más factible sea la de reducción progresiva del peaje para el usuario, que se compensaría sobre el en teoría real con otro en la sombra que pague el Estado. La concesionaria de la AP-66, Aucalsa, manifiesta su disposición a «escuchar ofertas», según publicaba ayer el rotitivo asturiano La Nueva España , aunque advierte que en todo caso «se deben respetar los derechos económicos y jurídicos». «Si realizan una oferta, nos sentaremos a hablar y negociar», añaden. Fuentes del PSOE señalaban que quizá haya menos problemas con Aulesa para rescatar la AP-71. El escaso tráfico que genera esta autopista, aun año de ser inaugurada, y por tanto sus malos resultados económicos pueden facilitar que sus propietarios sean menos renuentes y más dispuestos aún a escuchar ofertas del nuevo Gobierno; e incluso menos costoso para éste rescatar el peaje.