«La Antigua» revive en la vieja ciudad
La entrañable procesión de La Dolorosa inaugura esta tarde, a las 20.00 horas, la Semana Santa en la capital leonesa
A partir de las ocho de la tarde se pondrá hoy en marcha la procesión de La Dolorosa, iniciándose de esta forma los cortejos leoneses relativos a la Pasión de Jesús. Iniciará su andadura partiendo de la iglesia del Mercado, también conocida como «La Antigua» con un itinerario por las zonas más representativas de la ciudad. La procesión de la Dolorosa presenta la particularidad de que no es organizada por ninguna cofradía. Todos los preparativos son marcados por el párroco de la iglesia, Enrique García Centeno, y la Agrupación de Braceros del Mercado que portan la imagen. Como anécdota mencionar que los integrantes del paso de la Virgen no portan túnica, a pesar de que gran parte de ellos son integrantes de diversas cofradías. Es obligatorio dentro de la indumentaria la presencia del traje oscuro, camisa blanca, corbata y zapatos negros. La imagen señalada es acompañada por numerosos fieles portadores de velas que sirven para enriquecer el cortejo. Las bandas invitadas a la procesión son Dulce Nombre de Jesús y Minerva y Vera Cruz. La Junta de Seises de la Cofradía Angustias y Soledad acude en bloque al desfile debido a la estrecha vinculación existente entre la Orden de los Servitas y la parroquia del Mercado. Tres son los momentos destacados de la procesión donde los espectadores centran su atención. El primero de ellos corresponde a la capilla de las Carvajalas, donde las monjas entonan distintos cánticos hacia la Virgen. Debido a las obras sufridas en el interior del recinto el emotivo acto se realizará en el exterior. El segundo punto destacado tiene lugar en la plaza de Santo Domingo. Una vez detenido el cortejo, se realiza el cántico de La Salve con la particularidad de intercalar estrofas entre los braceros de la Piedad y el público. Por último de regreso al templo románico con el volteo de sus campanas se interpreta el Himno Nacional introduciéndose el paso en el interior del templo, siendo el tercer momento destacado, finalizando la procesión con otra Salve. La talla de La Dolorosa es anónima con una cronología cercana al año 1500. Presenta unos rasgos góticos muy tardíos.