Presidente de la Audiencia provincial del León
«Comprendo al juez que deja esta profesión para irse a la política»

José Rodríguez Quirós, en su despacho de presidente de la Audiencia Provincial
Se enorgullece por haber sido el primer miembro de su familia en llegar a juez; y casi se emociona al anunciar que no será el último, al entrar en la carrera judicial su hija mayor. José Rodríguez Quirós llega a la jubilación después de 42 años como magistrado, con un relato inacotable de anécdotas, gratitudes y vivencias. Este juez leonés (nacido en Láncara de Luna hace 71 años) se congratula de haber elegido una dedicación profesional que le ha permitido sacar adelante «holgadamente» -matiza- a su familia y de haber desarrollado una carrera tan dilatada e impoluta. El secreto, la buena fe, confiesa. -¿Qué visión puede aportar del sistema judicial en cuarenta años de ejercicio profesional? -Pues fíjese si ha habido cambios, que en los primeros juzgados que estuve no había ni calefacción, ni disponíamos de textos legales en absoluto. En mi primer destino no tenía más que los Códigos que yo había utilizado para preparar la oposición; ni un elemento tan avanzado como el Aranzadi de legislación y jurisprudencia, ni ningún texto legal en el que consultar los temas. El juez estaba solitario. Siempre destaco que en el juzgado de Cistierna estábamos un agente judicial y yo. Ha evolucionando esto, que yo diría que hay un cambio importantísimo, tanto con medios materiales y humanos. El cambio ha sido brutal, una transformación a mejor. -¿Son estas modificaciones las que han posibilitado una fluidez en los procesos que tramita la Audiencia? -Cuando yo tomé posesión en la Audiencia había retrasos considerables porque sólo había dos secciones. Luego, con la implantación de la sección Tercera y de los refuerzos que nos facilitó el Consejo del Poder Judicial hemos ido sacando adelante los recursos atrasados. Y ahora puede decirse que está la Audiencia al día. Si antes se tardaba en resolver un recurso dos años, ahora en cuatro meses se resuelve, que es lo normal. -¿Cómo valora las propuestas de incluir una cuarta Sección en la Audiencia y las divisiones jurisdiccionales en el mismo sentido? -Pues es conveniente que se cree esa nueva sección para mejorar aún más la fluidez de los trabajos que afectan al ámbito de la Audiencia Provincial y podría estar perfectamente ubicada en Ponferrada porque muchas apelaciones y recursos proceden ya de los juzgados de Ponferrada; y también sería conveniente la especialización, poner una sala para lo Penal y dos para lo Civil. Normalmente esta división es habitual cuando hay tres secciones, como en León. El Consejo ya ha iniciado alguna acción en este camino. -¿Que opinión le merece el salto desde la judicatura a la política? -Comprendo perfectamente a la gente que deja la judicatura y entra en política, porque la judicatura requiere mucho esfuerzo, mucho trabajo y mucha dedicación; de lo que no se da cuenta la gente es de que muchos sábados y domingos estamos haciendo sentencias; amén de otra consideración que es la económica, que a mi entender está mucho mejor retribuida la actividad política que la de la carrera judicial. La judicatura es mucho más dura y sacrificada que la política, Por eso veo lógico que mucha gente intente mejorar. Y luego se puede volver sin afectar en absoluto a su independencia. -¿Se encaja bien entre sus compañeros de profesión la moda cíclica de eso que se ha dado en definir como «legislar por anécdotas»? -Todos sabemos que existe; a veces viene bien para hacer frente a una determinada situación; pero yo no lo vez ni conveniente, ni procedente ni adecuado; a mí me parece que la ley se debe hacer previendo las circunstancias. -¿Caben matices sobre el tópico de que la justicia lenta no es justicia? -Eso no se puede tomar de forma genérica. La justicia, creo, debe ser meditada. Aunque la lentitud es un mal de la justicia. Pero ahora, felizmente, se ha agilizado la funcionalidad de las leyes. Depende también de las jurisdicciones; en lo social no creo que se pueda decir que la justicia es lenta. Puede haber retrasos en los procesos civiles. Pero también siento decir que en la mayoría de los casos los retrasos se deben a la propia acción de las partes, con incidentes innecesarios y recursos que se pueden evitar. Pero, insisto, en León y provincia no se puede hablar de lentitud.