La reforma en los 1.575 metros acaba con los baches, socavones e inundaciones periódicas
La vía de acceso al cementerio estrena imagentras meses de obras
La remodelación integral ha supuesto un coste final de cercano a los 1,9 millones de euros
Coincidiendo con la festividad de San Pedro, patrono de Puente Castro, el Ayuntamiento inauguró ayer la nueva imagen de la avenida San Froilán tras la ejecución de un plan de rehabilitación integral de pavimentación, aceras y todos los servicios afectados. Se trata de una vía de 1.575 metros desde la primera salida a la derecha del histórico puente del barrio hasta la conexión con la ronda sur y el lateral final del cementerio municipal. Un tramo fundamental financiado en exclusiva por las arcas del Consistorio con un coste final cercano a los 1,9 millones de euros. El concejal de Urbanismo, Francisco Gutiérrez, fue el encargado de cortar la cinta inaugural, junto con el presidente de la asociación de vecinos de Puente Castro, José Carlos Montenegro. Una reforma largamente demandada por los residentes de la zona y los empresarios ubicados en las inmediaciones del cementerio, ya que la avenida San Froilán no sólo presentaba grandes baches y socavones que la hacían impracticable para la circulación, sino que también se inundaba cada vez que llovía con cierta intensidad. Gutiérrez recordó que la tramitación del expediente para la reforma de esta avenida comenzó a desarrollarse en el año 2000, aunque aseguró que el proyecto no entró en su fase ejecutiva hasta la llegada del nuevo equipo de gobierno. En principio las obras contaron con cuatro meses de plazo de ejecución, aunque finalmente tuvo que alargarse otros dos al coincidir con el invierno. En la actuación también se ha tenido en cuenta que la avenida de San Froilán sea un lugar para el paseo, realizando en la primera fase más urbana las aceras más anchas, ya que en el resto de los tramos la actuación tuvo que compatibilizarse con los usos industriales y la necesidad de dar acceso a vehículos pesados. Por su parte, el responsable de la asociación vecinal manifestó que la obra da respuesta a una larga exigencia del barrio. «En la ciudad viven 140.000 personas, pero es que enterradas en el cementario hay muchas más, por lo que recibe cada día innumerables visitas y el tránsito por esta carretera es constante». Montenegro subrayó que en invierno esta avenida era «inservible, llena de baches una situación precaria desde hace diez años».