Diario de León

«A mí también me han puesto multas»

El leonés al que el Gobierno ha elegido para poner en marcha el sistema por puntos del carné de conducir, lamenta que haya que «recurrir a la represión» para lograr resultados

Miguel Ángel Zamora
León

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Con 30 años recién cumplidos y media España recorrida, accede al cargo sabedor de lo que se le viene encima, pero lejos de asustarse, le pone optimismo al tema. El Gobierno ha decidido poner en marcha al fin el sistema del carné de conducir por puntos, y para la tarea elige a un leonés. No le coge de nuevas el asunto: es hijo del actual director provincial de tráfico de León. -¿Cómo se hace para llegar hasta aquí? -Pues mira, empecé de técnico en tráfico cuando tenía 25 años. Después me fui a Canarias, y estuve dos años en la isla de La Palma, una experiencia realmente interesante. Me trasladaron a Cádiz, y me hicieron jefe de seguridad vial, y los últimos tiempos los he pasado entre Sabadell, que fui jefe de Tráfico y Cáceres, donde era director provincial, como lo que hace mi padre ahí en León, que además, son dos ciudades muy parecidas. -Lo que pasa es que usted es galgo que tiene casta en el asunto... -Bueno, teniendo en cuenta que mi padre es el director provincial de Tráfico de León, que mi madre trabaja en el negociado de vehículos, que un tío-abuelo mío también tuvo un cargo similar en Gerona y esas cosas, la verdad es que no puedo decir que no haya tenido el tema en casa desde pequeño, y supongo que siempre influye, está claro que sí. -De todos los sitios en los que ha estado ¿con cuál se queda? -Me lo he pasado muy bien siempre en todos los sitios en los que he estado, la verdad. Considero que compatibilizar el trabajo con el tiempo propio es muy positivo, y además, donde vas siempre tienes que adaptarte un poco a las situaciones, pero por encima de todo, creo que he estado en sitios muy interesantes y que en todos me han aportado algo. Lo más importante es la cantidad de gente que he conocido, y que básicamente, de lo que se trata es de aprender como funciona el sistema, y eso es igual en todas partes. -¿Quién conduce mejor en este país? -Hay muchos mitos en torno a eso. Yo creo que es una tontería. Fíjate la vuelta que he dado yo por la mitad de España, y la verdad es que en todas partes se conduce igual. Las conductas que se siguen son las mismas, la forma de hacer las cosas en carretera, la misma, los miedos son muy parecidos y los errores, bastante similares. No hay un prototipo, creo que el español medio, en el tema de la conducción, no tiene un perfil u otro dependiendo de su punto de procedencia, y que en todas partes, los accidentes son una desgracia y dependen de una serie de factores que tienen que coincidir. Eso son cosas de la gente, muchas veces, sin más. -¿A usted le ponen multas? -Por supuesto. Sin ir más lejos, me acaban de sancionar hace menos de un año en Asturias por un exceso de velocidad. Me pararon yendo a 142 kilómetros por hora, y por supuesto, tuve la correspondiente sanción, que se pagó de forma automática. Soy un español más y un conductor como otro cualquiera. -¿Qué se va a conseguir con el carné por puntos? -Es una pena tener que educar a la gente en la represión, pero está visto que funciona. Este año han vuelto a casa por Navidad 500 jóvenes más que el año pasado, y me parece que es un dato significativo. A base del miedo que ha cogido la gente, se ha reducido la tasa de siniestralidad un 12% y estemos de acuerdo o no, es el camino que parece que hay que seguir para que la gente tenga cuidado. -Lo que sucede es que vamos un poco retrasados con respecto a Europa ¿no? -Pues somos los últimos que vamos a poner en vigor este sistema, así que, con eso ya te digo todo. Pero bueno, vale más tarde que nunca, y creo que la gente se va a acostumbrar pronto a este sistema, que no nos hace conducir mejor ni peor, sino que simplemente nos hace tener más cuidado, y muchas veces, sólo con eso, ya se consigue mucho más de lo que puede parecer en un principio. -¿Se le agolpa el trabajo? -El anterior subdirector dejó mucha tarea ya hecha, y ahora lo que queda es concretar cosas, pero de todas formas, siempre hay asuntos que acometer. Yo creo que poner en marcha este proyecto es un ejercicio que exige dos vertientes concretas, la informática y la modificación del reglamento de Tráfico. Lo primero es tema técnico y hay que coordinarse, y lo segundo, es un asunto legal, porque para pone en marcha un proyecto de estas características, hay que modificar la ley, lógicamente, y en eso estamos. -¿Para cuando tendremos la ley en vigor? -El Gobierno nos ha pedido que esté lista este verano. Vamos a tener bastante jaleo de trabajo hasta entonces, pero pienso que la idea merece la pena. -Y el ciudadano ¿cómo va a responder a la nueva normativa? -En principio, con miedo, eso ya lo sabemos, pero luego, poco a poco, se va asumiendo como una cosa normal, y no pasa nada, es parte de la vida diaria. Hablar por el móvil mientras se conduce, son dos puntos. En principio, uno dispone de doce puntos para tres años, o sea que, por ese tipo de infracciones, no hay que preocuparse. El problema es para el reincidente o para esa clase de gente que no está muy por la labor de concienciarse. Yo siempre digo que, donde hay una pareja de la Guardia Civil en la carretera, hay un seguro contra imprudencias para los siguientes 40 kilómetros, porque el hecho de haber visto la vigilancia, supone una reacción automática que nos concentra mucho más para la conducción y que hace que estemos más atentos y no cometamos ninguna irregularidad, así que esto es lo mismo. -¿Cómo hay que tomarse la llegada del carné por puntos? -Básicamente, con respeto a las normas pero sin alarma. «Siempre que puedo me doy una vuelta por León, y nunca menos de una vez cada mes o mes y medio. La familia tira mucho, y hay cosas que no se pueden dejar de lado. Tengo cariño a la tierra, por supuesto, aunque hay sitios que no son León en los que he estado muy a gusto también. Cáceres es una provincia muy similar. Lo que no tengo es esa percepción del tema de «provincias» estando aquí en Madrid.

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