La Junta valora los efectos de la plaga de larvas de tortrix viridana que seca el monte de roble de León

La administración autonómica estudia ahora la extensión de los montes de roble de la provincia que afectada por la plaga de larvas u orugas de tortrix viridana. Esta es la causa de la sequía que sufre la masa boscosa leonesa desde hace un mes, que cada vez es más notoria y se hace más visible entre los robles del norte de León. Según explicó ayer Miguel Ángel Olguín, que es técnico de plagas en la delegación de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, este organismo valora ahora el alcance de los efectos «pero en ningún caso se ha programado aún medidas para contrarrestar la plaga de larvas», por ejemplo mediante una fumigación. Olguín indicó que la tortrix viridana es una mariposa que en su etapa de oruga o larva se alimenta de las hojas del roble de forma agresiva. «Este bicho exfolia el roble, pero no lo mata; el roble se recupera». Por esta circunstancia, y porque la evolución de la larva a mariposa significa el fin del expolio en las ramas de los robledales, la administración confía en dejar que se complete la evolución y estima poco efectivo acometer ahora la fumigación del monte. Los efectos de las larvas en los robles se hicieron patentes con el brote de las hojas, que resultó tardío esta primavera. Pero se manifestaron de forma preocupantes en muchos montes de la mitad norte de la provincia leonesa a lo largo de la primera semana de este mes. Espinos y árboles frutales de este mismo territorio no han escapado a una plaga similar, que ha dejado secos a manzanales y perales, principalmente.