La terapia está dividida en seis sesiones de grupo con una duración de 45 minutos cada una
El 78% de los fumadores supera la adicción con el programa municipal
El Plan Municipal Sobre Drogas asegura que es el programa mejor valorado de España

El método para dejar de fumar tiene un índice de recaída muy bajo
El Programa para dejar de fumar gestionado por el Ayuntamiento de León, a través del Plan Municipal Sobre Drogas, tiene un alto índice de eficacia, como corroboró su máximo responsable, Heliodoro Gutiérrez. Aunque sólo lleva un año y medio de funcionamiento, ya han acudido a las terapias 80 fumadores, de los que el 75% han conseguido dejar el tabaco. Esta iniciativa, que procede de la Universidad de Santiago de Compostela, lleva funcionando desde 1984, y es la mejor valorada de todas las que se conocen, según apuntó el director del Plan Municipal sobre Drogas- pedagogo de profesión- que declaró que se evalúan constantemente todas las técnicas que hay de este tipo y que por el momento no se ha encontrado ninguna que desbanque a la implantada por el Ayuntamiento de León, que además se aplica de forma totalmente gratuita. El programa está dirigido a empresas, instituciones y otras entidades de la ciudad, cuyos trabajadores sean fumadores, «y quieran de forma voluntaria abandonar esa dependencia», subrayó la misma fuente municipal. La deshabituación consta de seis sesiones, con una duración de 45 minutos cada una y se realiza en el horario laboral para dar facilidades a los trabajadores, «aunque nos adaptamos a las necesidades de la empresa», explicó. Durante los últimos seis meses, cajas de ahorros de la provincia, medios de comunicación y grandes superficies comerciales se han beneficiado de esta iniciativa municipal con la que se pretende explicar a los fumadores las desventajas que conlleva este hábito, cada vez más perseguido por la administración central a través de numerosas campañas publicitarias. Seguimiento de la sesión Los profesionales realizan un seguimiento temporal de las personas que han realizado la terapia. En intervalos de tres meses se realizan llamadas para comprobar que no se produce ninguna recaída. En caso de que existiera, se convoca una reunión con el paciente para saber cual es la causa que ha hecho que esa persona vuelva a fumar. Por otro lado, el 25% restante que no consigue dejar el tabaco no cae en el olvido. Para ellos, según manifiesta el responsable del Plan, existen otros grupos de trabajo, «aunque quizás no sea el momento para dejarlo, por lo que se intenta que acudan de nuevo pasado un tiempo de espera». Aunque los medios todavía son escasos- sólo dos pedagogos trabajan con los grupos- está previsto que se forme a más profesionales para que puedan dirigir las sesiones y se pueda dar cobertura a las 18 personas que en estos momentos están en lista de espera. El método que se utiliza no contempla dejar de fumar drásticamente. «Hasta la cuarta semana se va reduciendo el consumo de forma gradual», por lo que no se utiliza ningún fármaco sustituto de la nicotina, «ya que no se produce el síndrome de abstinencia». Esta previsto que se reduzca la actividad hasta el próximo mes de septiembre, «debido al parón que se produce en muchas empresas debido al periodo vacacional».