Los montes de Valdoré, Verdiago y Villayandre se vieron afectados por las llamas
Controlado el incendio que arrasó casi diez hectáreas de roble
El humo cubrió totalmente durante más de 24 horas Verdiago, Aleje y Cistierna
El incendio que se inició el martes a las cinco de la tarde y que ha afectado a terrenos y montes de Valdoré, Verdiago y Villayandre está ya prácticamente controlado después de que se viviesen unos momentos complicados dada la fuerza que tomaron las llamas como consecuencia del viento de la noche del martes. La zona más afectada se corresponde al paraje de «la viñas» así como toda la cumbre del pico Undriales. Aunque en su mayor parte es matorral las llamas alcanzaron parte de los bosque robles que se encuentra a media cumbre. En la extinción participaron un hidroavión, dos helicópteros, varias brigadas de León y Palencia, concretamente de Guardo. La fuerza del viento en la noche del martes hizo avivar parte de las zonas afectadas por el viento y ayer a primera hora la vertiente de Volvoré volvía a tomar fuerza con llamas de gran envergadura. A partir de ese momento fue necesario a incorporación de nuevos efectivos por lo que se llegó a utilizar tres hidroaviones y dos helicópteros que rociaban constantemente la zona de agua. Los mayores momentos de preocupación se originaron el martes por la noche dado la altura que alcanzaban las llamas y el efecto de humo que cubría totalmente las localidades de Verdiago Aleje y Cistierna. Concretamente en Verdiago la espesura de humo y las cenizas hacía que se respirase con dificultad y que la visibilidad fue escasa. Una de las zonas donde se vivió momento de tensión fue en Valdoré dado que varios chalets se encuentra en la parte baja del monte y el riego de incendio era evidente. Esto motivó que propietarios y vecinos acudiesen a sacar el mayor número de enseres ante la posibilidad de el fuego llegase a la parte baja del monte próximo a la carretera N-621. «Hemos intentado sacar todo lo posible ya que no se sabe lo que puede pasar con las llamas a lo largo de la noche», comentaba una de los propietarios de las viviendas. Aunque el riesgo para las viviendas de Verdiago no era alto la preocupación radicaba en la cantidad de humo que cubría todo el pueblo. «Esto es irrespirable no hay quien abra una ventana, como no se apague pronto las personas mayores vamos a tener problema», comentaba uno de los vecinos de Verdiago