Los regantes del Luna esperan poder dar el último riego
Los regantes de las comunidades consorciadas en el sindicato central de Barrios de Luna esperan que a lo largo de la próxima semana la Confederación Hidrográfica del Duero defina la cantidad de agua con la que pueden contar a lo largo del mes de septiembre para aplicar un riego que se considera esencial para salvar los cultivos de remolacha que hay a lo largo de las riberas y páramos que reciben agua de regadío desde el Luna. Antes de que se concreten esas fechas y cantidades, las comunidades de regantes fijaron ayer el cierre de riego que tenían asignado en este mes antes del próximo día 4. Según las previsiones iniciales dictadas por los responsables de la gestión del agua almacenada en la cuenca, los regantes del Luna iban a disponer de hasta 34 hectómetros cúbicos de agua para acometer el último riego; el ahorro en el consumo autoimpuesto por los agricultores podría salvar esa circunstancia. Que el agua llegue a mediados de septiembre es ahora vital para que, ante la falta de lluvia, la remolacha llegue al arranque.