Los populares piden unos contenidos mínimos para todo el país y la libre elección de centro
El Gobierno acepta negociar la Ley de Educación si el PP es «constructivo»
Rajoy envía una carta a Zapatero pidiendo la retirada del proyecto educativo socialista
El Gobierno aceptó el envite de negociar la reforma del sistema educativo con el PP, aunque supeditó el diálogo a que las propuestas sean «constructivas». Los socialistas, sin embargo, no albergan muchas esperanzas sobre la posibilidad de que exista acuerdo, y creen que el proceso conducirá al fracaso si los populares ponen como primera condición la retirada del proyecto de Ley Orgánica de Educación (LOE), que en breve iniciará su andadura parlamentaria. En una carta enviada ayer a Rodríguez Zapatero, el presidente del PP, Mariano Rajoy, pide al Gobierno que se garantice la enseñanza de unos contenidos mínimos en todo el Estado y la libertad de elección de centro escolar, dos aspectos que, a su entender, están amenazados. La vicepresidenta del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, se dirigirá esta semana a Mariano Rajoy para convocar una encuentro en el que abordar la negociación de las líneas maestras del sistema educativo. Así se acordó en la reciente entrevista que mantuvo José Luis Rodríguez Zapatero con Mariano Rajoy. El dirigente del PP prefirió no esperar la llamada del Gobierno y decidió enviar una carta a Zapatero, una iniciativa que obtuvo el respaldo de la junta directiva del PP. En la misiva se hace un análisis crítico de la LOE, un texto, dice el PP, que deja inermes a los profesores ante los problemas de convivencia en las aulas. Aunque el PP piensa que aún es posible conseguir un entendimiento en el terreno educativo, el PSOE sostiene que las formas empleadas no son las más adecuadas. El secretario de Organización del partido socialista, José Blanco, desaprobó la exigencia de Rajoy de que se retire la LOE, un requisito que los populares juzgan «indispensable». «Mal empezamos», sentenció Blanco, quien coincidió en la necesidad de que el sistema educativo no esté sujeto a los vaivenes producidos por los relevos de las distintas formaciones políticas en el poder. Coartada Blanco teme que, en realidad, lo que está buscando el PP es una coartada para secundar las movilizaciones que preparan organizaciones afines a la Conferencia Episcopal contra el proyecto de ley. El dirigente socialista sostuvo que los reproches que destina Rajoy a la iniciativa son un ejercicio de autocrítica, ya que el presidente del PP fue, como Esperanza Aguirre y Pilar del Castillo, ministro de Educación en los gobiernos de Aznar. El secretario de Organización del PSOE dejó claro que el PP carece de capacidad para bloquear la LOE en el Parlamento. Y es que la norma, descrita como «ley de mínimos», no levanta demasiadas suspicacias entre los grupos nacionalistas, que arremetieron duramente, en cambio, contra la ley que promovió el PP durante la etapa de Pilar del Castillo. El actual enunciado del proyecto, de redacción ambigua y confusa, establece que los aspectos básicos del currículo escolar «no requerirán más del 55% de los horarios escolares para las comunidades autónomas que tengan lengua cooficial, ni del 65% para aquellas que no la tengan». De quedar así las cosas, las enseñanzas comunes, según el PP, carecerán de una identidad compartida, pues se fijan límites máximos, pero no mínimos ni obligatorios. El escepticismo con que observa el PSOE la disposición a negociar de los populares es compartido por el Gobierno.