Álvarez apuesta por una reducción «progresiva» del peaje en la AP-66
El subdelegado del Gobierno en León, Francisco Álvarez, se ratificó ayer en su apreciación de que será «muy difícil» que en los dos años que quedan de legislatura se puedan suprimir los peajes de las autopistas León-Campomanes y León-Astorga; lo que en su opinión no supondrá que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, incumpla una de sus principales promesas electorales. «El presidente adquirió un compromiso, y no tengo duda de que lo cumplirá. Pero será él quien anuncie de qué manera, y lo hará próximamente, como ya anunció durante su visita a León con motivo del encuentro de Rodiezmo», explicó el subdelegado. Francisco Álvarez recordó rescatar la totalidad de los peajes de la AP-66, que une León con Asturias, será prácticamente imposible en dos años, porque «es una cantidad enorme». Sin embargo, recordó que existen fórmulas intermedias que permitirán ir reduciendo el pago de los viajeros. Progresiva y por sectores El subdelegado apuntó que en lo que queda de legislatura se puede «ir haciendo una transición», para reducir los peajes antes de su supresión total; que bien podría ser una reducción gradual de los pagos, o bien una reducción por sectores, aunque no quiso precisar más porque «el anuncio lo hará en breve el presidente del Gobierno». Todas estas fórmulas de reducción de peajes podrán aplicarse, en opinión de Francisco Álvarez, a la autopista que une León con Asturias. Sin embargo, a la que transcurre entre la capital y Astorga, que también prometió rescatar Rodríguez Zapatero, no está previsto aplicar ningún mecanismo de reducción, según adelantó el subdelegado. El representante gubernamental en la provincia insistió en que el presidente del Gobierno anunciará previsiblemente este mes la fórmula para ir reduciendo los peajes en la AP-66.