Dos informes externos definirán la prevención de desprendimientos
Un portavoz de Autopista Concesionaria Astur-Leonesa (Aucalsa) anunció ayer que están a la espera de recibir dos informes técnicos externos para conocer el tiempo que será necesario para despejar de la calzada el desprendimiento de roca y tierra que se produjo el pasado día de año nuevo cerca del peaje de Campomanes, y que mantiene limitado el tráfico por ese tramo a dos de los cuatro carriles de la vía. Los estudios que ha encargado Aucalsa determinarán además del tiempo necesario para devolver la AP-66 a la normalidad, las actuaciones que la empresa concesionaria deberá llevar a cabo para afianzar la ladera del monte e intentar evitar que se produzcan en el futuro nuevas caídas de rocas y tierra sobre la calzada cuando hay lluvias intensas u otros factores de riesgo, como grandes nevadas o deshielos. El desprendimiento del pasado día uno de enero se produjo en unos días de intensas lluvias, y por fortuna no afectó a ninguno de los vehículos que transitaban en aquel momento por la vía de peaje. La autopista quedó cortada hasta el día dos por la noche, cuando se consiguieron despejar los tres carriles de la calzada en sentido León -dos más uno de vehículos lentos- que actualmente están habilitados para los vehículos que transitan en los dos sentidos. Esta solución provisional se decidió porque los carriles de sentido León fueron los menos afectados por el argayo y también corren menos riesgo de quedar invadidos por nuevos desprendimientos, dado que son los más alejados de la ladera del monte. Aún así, la empresa aseguró provisionalmente el paramento afectado y se acumuló grava en los carriles anexos al monte para contener eventuales caídas de material.