Más de un año luchando porque León controle la raza en exclusiva
Tras meses sin ponerse de acuerdo, en verano del año pasado la Junta decidió autorizar a los tres grupos que pugnaban por la tenencia del libro genealógico del mastín español (la Asociación Canina Leonesa, la Asociación Española del Mastín, -con sede en Madrid y después en Palencia- y un grupo de criadores de la provincia) a que cada uno tuviera su propio libro y esquema de selección. De este modo, León perdió la exclusividad de la gestión y por lo tanto la posibilidad de contar con la única sede oficial, a pesar de que la Junta se la había garantizado en virtud del número de ejemplares de mastín de la provincia (4.000 de los 6.000 registrados oficialmente). Si bien la asociación leonesa ha seguido reclamando durante meses la tenencia en exclusiva del control sobre esta raza, en la actualidad lucha por que los criterios de inscripción de ejemplares sean homogolados a nivel nacional.