Los agentes intervienen a tres jóvenes en el Curueño armas preparadas para disparar
El Seprona denuncia a cinco leoneses por práctica de caza ilegal
Dos personas fueron sorprendidas en Folgoso con una corza muerta atrapada en un lazo

Efectos intervenidos a los tres jóvenes sorprendidos cerca de Lugueros
Las dos últimas actuaciones en la provincia leonesa del Servicio de Protección a la Naturaleza de la Guardia Civil elevan a 36 las denuncias por infracción a la Ley de Caza que ha llevado a cabo el Seprona. Según informa la Subdelegación del Gobierno en León, cinco jóvenes fueron sorprendidos e identificados por agentes de la Guardia Civil en parajes de Folgoso de la Ribera y en Lugueros. Esta última intervención se inició la pasada semana, mediante un dispositivo de vigilancia ante las sospechas del Seprona de la existencia de actividades cinegéticas ilícitas en la reserva de Mampodre. Los agentes descubrieron, en horario de madrugada y en un espacio abierto próximo a la localidad de Lugueros, un vehículo que se desvió de la carretera para proyectar luz halógena sobre fincas y pastizales, «con el objetivo de localizar algún animal», según se subraya en un comunicado de la Subdelegación del Gobierno. Las mismas fuentes indican que el Seprona pudo dar el alto al vehículo entre Cerulleda y Redipuertas, para identificar a los tres ocupantes, de entre 20 y 22 años de edad, que portaban, entre otros efectos, una carabina de mira telescópica montada y dispuesta para disparar, y un rifle monotiro, también con munición y provisto de silenciador adaptado al cañón; los agentes formularon contra los tres jóvenes cinco denuncias por el reglamento de armas, además de remitir a Medio Ambiente oficios de denuncia por la comisión de 24 infracciones a la Ley de Caza. En la intervención de Folgoso, el Seprona sorprendió a dos individuos cuando retiraban una corza muerta atrapada en un lazo. La Guardia Civil, que había localizado la presencia de lazos por la zona, detectó un vehículo todo terreno, cuyo ocupante comprobó que en un lazo se hallaba atrapada una corza muerta y una hora más tarde regresó junto a otra personas para sacar el cuerpo del animal de la trampa, momento en el que fueron interceptados por los agentes y notificados de sanción. A continuación los agentes retiraron once lazos que estaban colocados y entregaron la corza, que estaba preñada de dos crías, a un centro de acogida de Fabero.