«Llevamos mal un carro de años»
La luz no siempre funciona. Los desagües se atascan con frecuencia y la lluvia se suele colar por un tejado que no tapa. Son algunos gajes de vivir en las últimas casas sin arreglar de la colonia de Aviación. Uno de sus primeros moradores, Santos Montenegro, reconoce que al mal tiempo han ido plantando buena cara, con soluciones caseras para calentarse, ver y evitar la cída de algún trozo de fachada. Recuerda que las administraciones se habían olvidado de sus problemas hasta ahora, a pesar de demostrar que la convivencia entre payos y gitanos ha sido posible desde hace má de 26 años. Ahora, el poder convertirse en propietario le ilumina la cara, al igual que al tío Gira, que acudió a la firma del convenio en representación del secretariado gitano. «Si es que llevamos mal un carro de años, pero Valverde ha trabajado ahora muy duro y bien y ha resuelto un problema del que se desentendió León». De hecho, la capital fue quien originó el conflicto en la década de los ochenta, cuando decidió trasladar a más de 120 gitanos y a varios funcionarios municipales a varios bloques de la colonia de Aviación, que había alquilado al Ministerio de Defensa. Al año siguiente, León dejó de pagar por decisión unilateral el alquiler «y dejó en precario, sin contratos y en indefensión a los vecinos, generando un problema a Valverde que no tenía», recuerda el alcalde, David Fernández. 26 años después, el callejón se vuelve a abrir para «dignificar la vida de esos inquilinos, que pueden convertirse en propietarios y arreglar las casas», comentó.