Una terapia contra la enfermedad social
El Comité Ciudadano Antisida de León reclama «tolerancia y comprensión» para que las personas que sufren la enfermedad «dejen de vivir en la sombra»
El Comité Ciudadano Antisida de León reclama, con motivo del Día Mundial del Sida, «tolerancia y comprensión» para que las personas que sufren la enfermedad «dejen de vivir en la sombra». Después de catorce años de andadura, esta organización sabe mucho de los problemas de las personas qe viven con la enfermedad, especialmente las más desfavorecidas, y de los estigmas sociales que aún marcan a los afectados. «Hay que conseguir que el sida deje de ser una enfermedad social», subraya la secretaria de la organización, Ana Rosa Barrera. «Hay que dejar de poner etiquetas a las personas y pensar más en las prácticas de riesgo», advierten desde el convencimiento de que entre la población se presta poca atención «a los verdaderos mecanismos de transmisión que, hoy por hoy, son las relaciones sexuales sin protección». El comité recuerda también que actualmente sólo «mueren de sida aquellas personas que arrastran la enfermedad desde hace años» y que «hay otras muchas que viven con el VIH de manera asintomática» gracias a las terapias antirretrovirales a las que, en España, tienen acceso gratuito las personas afectadas, al contrario de lo que sucede en los países del sur. La oenegé reconoce que en los últimos años ha descendido la demanda de actividades de sensibilización dentro de la población juvenil y en los centros educativos. Su labor es callada y poco conocida por la población general porque «nos vocalmos de manera intensiva en la atención directa a las personas en situación de riesgo», reconoce. El comité ciudadano dispone de un teléfono de atención y consultas en el que durante el año se reciben unas 250 llamadas solicitando información sobre aclaración de conductas sexuales, mecanismos de transmisión y prevención, indicaciones para realizar la prueba del VIH, convivencia con afectados y solicitudes de plazas en la casa de acogida para enfermos de sida que gestiona en León. «Hace poco aún nos preguntaron, desde un centro educativo, si el VIH se podía contagiar a través de la saliva», señalan para indicar el grado de desconocimiento que aún existe en la sociedad sobre las verdaderas prácticas de riesgo. «Ignorar esto es aumentar el rechazo social porque si no tienes claras las vías de transmisión cualquier tipo de contacto da miedo», asegura una de las fundadoras del comité y presidenta de Aclad desde hace 21 años, María Ángeles Escribano. El rechazo social lo han percibido incluso en su propia carne, cuando algunas personas muestran reticencias y evitan recoger los folletos y lazos que ofrecen con motivo del Día Mundial del Sida aunque en general destacan «la buena acogida ciudadana y en particular de los jóvenes», así como la participación activa del voluntariado. El servicio de información y prevención del comitñe atendió el año pasado a 62 personas, en su mayoría jóvenes que demandan información y preservativos y en muchos casos material para elaborar trabajos educativos sobre el sida y el VIH. El comité ha consolidado el programa de educación para la salud de mujeres en prostitución y el de reducción de riesgos entre personas que consumen drogas por vía intravenosa. Este último ha cumplido ya once años de existencia desde que en 1995 salió a la calle -a lugares de encuentro de toxicómanos- ofreciendo jeringuillas nuevas a cambio de las usadas como una vía para evitar los contagios a causa de esta conducta de riesgo. El contacto con esta población también ha servido para hacer de puente entre ellas y los servicios de salud, a los que muchos se negaban o no habían acudido nunca. Durante el año pasado entregó 1.320 unidades de jeringuillas y recogió 1.077. Actualmente, esta actividad ya no se desarrolla en la calle. Los kits de inyección estéril son entregados en las sedes de Aclad y del Comité Ciudadano Antisida de León, de lunes a viernes de 9.30 a 14.00 horas y de 15.30 a 19.00 horas.