A la caza del especulador
La creación de nuevas unidades de investigación responde a la creciente alarma social que están generando los cada vez más habituales escándalos relacionados con el urbanismo, la especulación y el medio ambiente

El delegado Miguel Alejo, durante su intervención ayer ante los nuevos guardias civiles
Los escándalos urbanísticos están siendo desde hace varios años una noticia cada vez más habitual en los medios de comunicación, lo que ha generado no poca alarma social y la correspondiente preocupación entre los responsables políticos. Fruto de esa preocupación nacen las nuevas Unidades de Lucha contra los Delitos Urbanísticos, según explicó ayer el delegado del Gobierno, Miguel Alejo, quien destacó que cada una de ellas, formada por tres agentes, operarán en el territorio de su provincia codo a codo con las unidades de la policía judicial y los agentes del Seprona. Tras haber recibido un curso de formación especializado en materia urbanística, estas unidades ya llevan varios días trabajando en la comunidad. En concreto, reforzando las actuales líneas de investigación en marcha, que se centran en las compleja relación entre el creciente urbanismo y la protección del medio ambiente, los delitos de corrupción urbanística y la denominada delincuencia financiera. Según recordó Alejo, esta iniciativa viene a responder a uno de los objetivos de legislatura marcados por el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en su toma de posesión, cuando apostó por una férrea defensa de un «uso sostenible de los recursos naturales», algo que, en opinión del delegado del Gobierno, no logran comprender algunas personas e incluso «responsables políticos». De la misma forma, recordó que el Título séptimo de la Cartilla de la Guardia Civil, documento que data del año 1845, ya establecía como uno de los objetivos de este cuerpo «la misión de velar por el medio ambiente», aunque matizó que en aquella época los peligros eran mucho menores, frente al actual enemigo del medio ambiente, que es «la brutal especulación urbanística».