Las organizaciones temen un repunte de los roedores con la llegada de la siembra
El campo solicita que se generalice la quema de rastrojos contra los topillos
Los sindicatos se reunieron ayer con Silvia Clemente para valorar la reducción de la plaga

Nuevo sistema de gas que se emplea para acabar con los ratones
Las Organizaciones Profesionales Agrarias de Castilla y León coincidieron en valorar ayer los datos presentados por el Gobierno autonómico, que indican una reducción de la plaga de topillos del 58 por ciento, y solicitaron la generalización de la quema de rastrojos. Las organizaciones se reunieron en Valladolid con la consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Silvia Clemente, para analizar los resultados del plan de actuación contra la plaga. La consejera presentó a los representantes de los sindicatos los datos obtenidos después del muestreo de 308 parcelas, que indican que el número de roedores se ha reducido en un 58 por ciento, explicó a Efe el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en la comunidad, Julio López. López demandó la ampliación de la quema de rastrojos y pidió que se siga trabajando «en la misma línea» pues las medidas se están mostrando «eficaces». «El plan de actuaciones se está cumpliendo», aseguró López, quien también mostró su preocupación sobre el aumento de los roedores «porque cada vez queda menos para sembrar y ya hay terrenos preparados para la colza y la alfalfa». En este sentido, también se expresó el coordinador de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González Palacín, quien señaló a Efe que «muchos nos tememos que con la siembra despunte» la plaga. González Palacín añadió que desde su asociación se ha pedido a la consejera que se trabaje en un borrador de una orden para daños en las siembras y que «no suceda lo de las presentes ayudas, en las que el 85 por ciento de los agricultores se han quedado fuera». Por su parte, el secretario general de la Coordinadora Agraria (COAG) en Castilla y León, Aurelio Pérez, aseguró a Efe que hay que «reconocer el trabajo exhaustivo y serio» que se ha realizado para evaluar la efectividad de las actuaciones, y solicitó que se «abra el abanico para la quema de rastrojos». Pérez pidió que de cara al futuro se «intensifiquen las políticas de prevención» y se busquen los mecanismos necesarios para que prime la «eliminación de los topillos» en aquellas zonas protegidas en las que aún no se ha podido actuar. Sobre la creación de un comité científico con expertos de las universidades públicas de la Comunidad y de países como Alemania, Estados Unidos, Francia e Inglaterra, el coordinador de la Coag aseguró que deben «trabajar codo con codo con los agricultores». La consejera de Agricultura y Ganadería no ha hecho declaraciones sobre la reunión celebrada en Valladolid y suspendió la rueda de prensa prevista ayer para informar sobre la situación de la plaga. Nuevo invento Un nuevo sistema, alimentado con oxígeno y propano que se aplica en las propias madrigueras, asegura la muerte de los topillos, según se puso de manifiesto. El nuevo método, que ya está en el mercado tras haber sido probado en otros países como Estados Unidos, Australia e Inglaterra es «un control de plagas bastante eficaz». «Hay temor por un nuevo aumento porque queda poco tiempo para la siembra» JULIO LÓPEZ UPA