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Rebaja contra preferencia
Pese a las bonificaciones fiscales, los consumidores siguen eligiendo potencia
Los consumidores están de momento poco dispuestos a renunciar a la potencia o los modelos de los coches que desean tener a cambio de tener un comportamiento más ecológico al volante. Ni siquiera, de momento, parece que la fiscalidad que entrará en vigor en enero para fomentar con vehículos con menos emisiones acabe de convencer a los consumidores. De hecho, según los expertos, se está produciendo un «efecto de vaivén» que distorsiona las compras: por un lado están los compradores que prefieren aprovecharse de un mejor precio, y que retrasarán el cambio de vehículo al año que viene; y por otro los que seguirán conduciendo el coche que desean, lo que en caso de llevar a un todoterreno o un monovolumen, incluso según qué tipo de turismo, hace que aceleren sus adquisiciones para no tener mayor gravamen. Según un informe de Faconauto, el impuesto ecológico supondrá una rebaja media del 1% en el precio final de los coches nuevos que puedan acogerse a esta medida. Aunque en la práctica, advierten los concesionarios, se producirá un reajuste de tarifas para mejorar la competitividad de ciertos modelos. «El esfuerzo promocional es imprescindible en un momento en el que el mercado arroja claros síntomas de debilidad, debido principalmente a la tendencia alcista de los tipos de interés y al fuerte endeudamiento familiar». También advierten los concesionarios de que los fabricantes podrían realizar «ajustes» en los motores que sobrepasan los límites de emisiones de CO2, para que «puedan ser homologados dentro de los límites fiscalmente más favorables», un ajuste que «sería fácilmente reversible en un taller», lo que permitiría al consumidor disponer de nuevo de un coche «con toda su potencia, pero también más contaminante». Lo que está claro, incluso para los vendedores, es que los jóvenes españoles no tienen en cuenta el carácter ecológico de los vehículos, sino que anteponen factores como la potencia, la durabilidad, el poder de la marca o el diseño. Lo que parece fuera de toda duda es que los monovolúmenes y los todoterrenos serán los vehículos más perjudicados, con subidas de entre el 2 y 3%.