Diario de León

Misionera dominicana del Rosario

«La vida cambiará en la India si educamos a las mujeres»

La campaña «Madres sanas, derecho y esperanza» de Manos Unidas trae hoy a León el testimonio de la misionera Dominica del Rosario Roslit Xavier, volcada en la educación de las niñas indias

Roslit Xavier explicará esta tarde su proyecto en la India

Roslit Xavier explicará esta tarde su proyecto en la India

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Carmen Tapia - león
León

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Hace 27 años que saca adelante proyectos en los que están también involucrada la organización Manos Unidas. Roslit Xavier Paliyathayil se ocupa actualmente de dos centros volcados en la educación de niñas y jóvenes indias para que tengan acceso a un futuro mejor. Hoy contará sus experiencias en una conferencia en el Conservatorio de Música a las 20.00 horas. La salud y la educación de las mujeres condiciona de manera esencial cualquier objetivo de desarrollo y reducción de pobreza. El reto en la India es educar a las niñas porque eso significa también un futuro mejor para sus familias. -¿Cuál es el trabajo que realizan actualmente en la India? - Llevo un proyecto para chicas jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y los 22 años. Manos Unidas nos ha ayudado a tener un centro donde podemos acoger a chicas de distintos pueblos, de distintas religiones, que han estudiado la Primaria pero no han terminado sus estudios de Secundaria, pero quisieran tener un trabajo en su vida. Tenemos ese centro en Madhya Pradesh donde hay 40 chicas al año y las preparamos como enfermeras ayudantes. La carrera de enfermera tiene una duración de casi cuatro años y estas chicas no tienen acceso por lo que las preparamos como ayudantes con un curso de doce meses. La parte teoríca la enseñamos en nuestro centro y en las prácticas colaboramos con distintos hospitales que ayudan a las chicas a tener más experiencia. Manos Unidas nos ha ayudado para tener un autobús para el transporte desde el centro hasta los hospitales. Cuando acaban sus estudios las chicas encuentran trabajo, eso significa que hay 40 familias que pueden comer. Esta es la esperanza que vemos en la India porque estas chicas al casarse estoy segura de que se van a ocupar de su familia mucho mejor. -Las costumbres y la cultura machista en la India hacen que la mujer permanezca relegada socialmente. ¿Cuál es la mayor dificultad con la que se enfrentan cada día las mujeres? -Claro. India es un país de machistas. A la mujer se le trata como si fuera de segunda categoría. Las chicas no estudian tanto y se quedan cuidando a los menores y su trabajo está dentro de la casa y del campo. Hay que educar a las mujeres para que tengan independencia económica y así cambiará la vida, porque tienen muchas capacidades. -¿Las familias aceptan este reto de cambio para las mujeres? -A veces es difícil. El empujón para que estas familias se animen es cuando ven que hay chicas que han estudiado y tienen una vida diferente, si otras lo están haciendo ellas también pueden hacerlo. Las familias tienen preferencia por los varones porque prima el sentido de la religión. La niña al crecer se va a casar y se va a marchar con otra familia. Además, está el problema de la dote que tienen que pagar las familias cuando se casa una hija, aunque el Gobierno dice que no tienen que dar dote, las costumbres están muy arraigadas. Hay familias con un nivel económico muy bajo que tienen tres o cuatro hijas. Entonces los padres empiezan a pensar cómo van a hacer para pagar la educación. Las chicas lo rechazan también porque creen que son una carga para sus padres. Yo pienso que si desde pequeñas les damos las educación y las mujeres pueden trabajar y tener una independencia económica éste problema ya no tendría tan difícil solución. -¿Cómo consiguen que las niñas opten por el estudio? -Vamos a los pueblos y visitamos a la familia, hablamos con los padres. Comprobamos cómo es la salud de esa familia, si tienen más hermanos y en qué situación económica se encuentran. Intentamos convencer a los padres. Nuestra función es educar a toda una familia. Aprovechamos también para darles instrucciones básicas de salud. Anteriormente se pensaba que tener muchos hijos era bueno porque pueden trabajar en el campo. También existe la creencia de que tiene que ser el hijo el que encienda el fuego para quemar los cadáveres de sus padres cuando ellos mueran. Ellos continúan con la familia, porque las hijas se casan y se marchan a otra familia. Es una de las razones por las que se abondonan a las niñas, si quieren tener sólo dos o tres descendienten y nacen hijas, ellos intentan quedarse con el niño. Éstas son las razones por las que los padres quieren tener hijos y no hijas. -¿El objetivo de su programa será un proceso lento, difícil, imposible? ¿Desde su experiendia, cómo se está desarrollando? -Nada es imposible. Pero es muy lento. Desde los 27 años que llevo como misionera veo que hay cambios. Al principio las familias tenían siete u ocho hijos, ahora esa cifra se va reduciendo a tres o cuatro. Pero hay que tener en cuenta que hablamos de un país grande como la India. Yo hablo por la zona donde estoy trabajando, pero hay otros pueblos interiores donde el nivel de educación es muy bajo y siguen con la idea de que tener más hijos es mejor porque ya pueden trabajar en el campo, y las niñas trabajan en la casa cuidando de los menores. -¿En qué otros proyectos ha trabajado en la India? -Como misioneras tenemos el carisma de trabajar con mujeres. Llevamos otro centro en Gujerat donde tenemos 270 niñas de cuatro años a 16 años. Es un internado donde viven las chicas, estudian allí. -Una vez que salen de estos centros ¿cuál es el futuro que les espera? -Muchas de ellas siguen estudiando y algunas han terminado su carrera como enfermeras o profesoras y están trabajando. Nosotras les ayudamos a estudiar hasta Secundaria y vemos qué inquietud tienen y las orientamos para el tipo de carrera o profesión para el que creemos que están más capacitadas. Algunas de estas chicas se decantan por la costura. Tenemos que ver qué capacidad tiene cada una. Lo importante es que tengan un trabajo para que no vuelvan a caer en lo mismo, para trabajar en el campo, para que no queden como una carga para sus familias. Les enseñamos para que no vayan por esta línea y vean que tienen capacidad para hacer otras cosas.

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