Villanueva propone análisis sin alarma para evitar que se traslade la inquietud a los remolacheros
La Junta velará para que la venta de Ebro no afecte a la cuota de cultivo
Clemente dice que pondrán especial atención en los planes de reestructuración «No es

Silvia Clemente ayer, en un acto institucional de su consejería
La consejera de Agricultura prometió ayer que desde la Junta se vigilará por el cumplimiento de los acuerdos de la remolacha y el azúcar de los que depende la reestructuración del sector en la comunidad. «La Junta de Castilla y León estará «muy pendiente del futuro que se plantea tras el anuncio de Ebro de desprenderse de su rama dedicada a la elaboración de azúcar», dijo ayer Silvia Clemente. La consejera ha recordado que la decisión empresarial abre un camino de dos años de estudios y de análisis para definir si se constituye una empresa independiente o la posible venta de la rama de azúcar dentro de Ebro. No obstante, ha advertido de que «es una decisión empresarial que Ebro ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores y forma parte de las decisiones que libremente puede tomar una empresa». En lo que compete a la Junta de Castilla y León, Clemente ha apuntado que desde el gobierno regional estarán «muy atentos» al cumplimiento de los acuerdos del plan de reestructuración y al destino de los fondos económicos «que deben de venir de la Unión Europea para abordar la reestructuración de acuerdo con lo comprometido». El acuerdo sobre el reparto de los fondos para reestructurar el sector contó con la posición mayoritaria entre las organizaciones agrarias. En este sentido, ha adelantado que durante los próximos meses la Junta de Castilla y León va a vigilar «con absoluta escrupulosidad» el destino de los fondos económicos que tienen que venir a Castilla y León de la mano de los fondos del plan de reestructuración del sector remolachero que ha sido avalado por la Comisión Europea. También el consejero de Economía, Tomás Villanueva, se ha referido a la respuesta ante la propuesta de escisión de la división azucarera de Ebro. Con un mensaje en el que predomina la llamada a la calma, el consejero pidió que «no se siembre más inquietud» en el sector agrario, tras el anuncio de la empresa Ebro de la posibilidad de desprenderse de su negocio azucarero. En declaraciones a los periodistas el consejero ha afirmado que a la Junta de Castilla y León le «preocupa» que Ebro pueda vender o segregar su división de azúcar, que se concentra en su mayor parte en la zona norte. Tomás Villanueva ha indicado que es necesario estudiar el anuncio de Ebro, ya que «un cambio de titularidad nos tiene que preocupar». También reclamó «prudencia para no alarmar, porque la política de la Junta «es inequívoca» en apoyo de los cultivadores de remolacha azucarera. Y apoyó la continuidad de las fábricas azucareras en la zona norte.