La Justicia falla en contra de uno de los acuerdos de la UPL para la moción
El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de León ha fallado en contra del actual alcalde de Villaquilambre, Lázaro García Bayón, y los concejales de UPL que, en la legislatura anterior, aprobaron en Pleno, gracias a la abstención de dos concejales del PP, una moción para suprimir los puestos de confianza del entonces alcalde, Miguel Hidalgo, los sueldos del alcalde y los miembros del equipo de Gobierno y el voto de los mismos en las comisiones informativas municipales. La sentencia se refiere, en concreto, al primero de los acuerdos, a falta de que se dicten sentencias respecto a los otros dos. Resuelve a favor de la persona que ocupaba el único puesto de confianza que entonces había, el de jefa del Gabinete de Alcaldía, y sentencia que su despido se efectuó sin el más mínimo respeto a los procedimientos legales, y ello a pesar de contar con las advertencias, en este sentido, de la secretaria municipal y de un informe jurídico externo encargado por el anterior alcalde. Prevaricación En este sentido, Miguel Hidalgo, portavoz del grupo de concejales de Civiqus, considera que «entendemos que con esa decisión hubo una clara prevaricación y, por tanto, la denunciaremos ante los tribunales». Miguel Hidalgo advierte que «ellos son los que decidieron judicializar la política en el municipio, y la prueba es la reciente amenaza de otra denuncia por el encargo que hice, como alcalde, para la construcción de un carril bici entre las urbanizaciones de la carretera de Asturias y el casco urbano de Navatejera, asunto por el que también les demandaremos, dado que han manipulado documentos públicos para intentar hacerme una acusación que saben falsa». Y, en tercer lugar, Civiqus denunciará a UPL por el cobro de sueldos de los vocales de la Junta Vecinal de Navatejera a pesar de la advertencia de ilegalidad realizada por la Subdelegación del Gobierno. «Es obvio que la ley les importa poco o nada, tanto como el interés de los vecinos». Respecto a este «estilo de gobernar», Miguel Hidalgo destacó uno de los párrafos del procedimiento judicial en el que el propio alcalde, Lázaro García Bayón, reconoce no tener nada en contra del trabajo de la anterior jefa del Gabinete de Alcaldía pero justifica la petición de que su puesto se suprima en el hecho de que Miguel Hidalgo suprimiera el de la secretaria personal de García Bayón, que ocupaba su compañera sentimental, «de modo que él mismo reconoce que se trataba de una mera venganza personal, y ello teniendo en cuenta que, además, es falso que se suprimiera el puesto de su secretaria personal sino que, dado que se trataba de un puesto de confianza del alcalde, nos limitamos a sustituirla por otra persona de nuestra confianza, algo perfectamente legal y legítimo». También la ex jefa del Gabinete de Alcaldía del Gobierno Cívico destacó que «fue una decisión política, no personal, con la que se utilizaba un medio injusto e inmoral para conseguir un fin igualmente injusto e inmoral la ingobernabilidad del municipio y el cese forzoso de su alcalde, de modo que, como ciudadana, me siento muy satisfecha de que la Justicia deje claro que no se puede hacer política de ese modo».