Reciclaje: Tratamiento de basuras

Uno de los puntos limpios con los que cuenta la provincia de León
Como vivimos en un planeta enorme lleno de recursos no le damos importancia ni cuidamos de él. Da igual cómo, pero todo eso se está acabando poco a poco hasta que un día no quedará nada. La Tierra no es una fuente inagotable, por eso, como antes no hemos movido un dedo para impedir la extinción de los bienes que poseemos, ahora nos toca hacer el doble de trabajo y todo a la vez. Debemos tomárnoslo muy en serio y seguir la regla de las tres erres; Reducir, reutilizar y reciclar. La primera quiere decir que hay que reducir al máximo las consumiciones del día a día. Lo que sobreviva a esta regla hay que reutilizarlo, es decir, darle todos los usos que pueda tener. Y por último, reciclar, separar los residuos según el tipo de basura y tirarlos en sus correspondientes contenedores. Papel y cartón el azul; vidrio en el de color verde, etc. Las pilas son también muy dañinas, contaminan casi como un coche si se descomponen. Poe suerte, también hay contenedores para eso. Se pueden aprovechar ciertos materiales desechados para realizar manualidades en casa. Una caja de leche sería un mini marco de fotos, o papel reciclado sería un marca páginas o las hojas de un cuaderno. ¿Y las cajas y botellas de plástico? Pues muy fácil, basta con forrar una caja de zapatos para que sea un guarda cedés o con meter semillas en una botella de plástico para convertirlo así en una maraca. Entonces, sobre todo los niños, encontraremos una forma muy divertida de reciclar y ayudaremos a la Tierra. Con un poco de suerte igual descubrimos un combustible a base de vapor de nubes o un autobús que consuma hojas secas. Hasta entonces, a reciclar.