La Delegación Territorial anuncia que apoyará a los alcaldes de la zona con la ampliación del paso
La Junta intentará salvar la ayuda de tres millones para el viaducto
Eduardo Fernández busca una solución para que Patrimonio desbloquee la obra

El puente romano ha sufrido cambios, se reforzó con vigas de hierro
El delegado territorial de la Junta, Eduardo Fernández, ha decidido apoyar a los alcaldes de Villasabariego, Villaturiel, Valdefresno, Mansilla de las Mulas y Mansilla Mayor en su conflicto con Patrimonio, que acaba de paralizar la ampliación del viaducto de Puente Villarente con el argumento de que «afecta a la estética histórica del paso romano». Los cinco regidores -excepto la alcaldesa de Mansilla que no pudo acudir- se reunieron el pasado día 23 para unir sus fuerzas contra la decisión de Patrimonio, que echa por tierra las expectativas de los vecinos para acabar con uno de los puntos negros del Camino de Santiago y que, además, pone en jaque una subvención de casi tres millones de euros del Ministerio de Fomento. El delegado asegura que no dejará que se pierda esa ayuda. De hecho, ya se ha puesto manos a la obra, junto con el subdelegado del Gobierno en León, Francisco Álvarez, para «retocar» el proyecto de modo que Patrimonio pueda darle su visto bueno. Buena noticia La noticia de la mediación de Eduardo Fernández ha dado esperanzas a los regidores. El alcalde de Villasabariego, Jesús García, asegura que «es una buena noticia» y recuerda que el plan de Fomento sólo pretende ampliar las alas de hierro a cada lateral del puente para recrecer la calzada hasta los casi tres metros en cada sentido de la circulación. Además, se colocarían aceras y «una buena iluminación con farolas que embellecería el puente, en lugar de arruinar su estética como opina Patrimonio», puntualiza. García recuerda que el paso romano sobre el río Porma no se conserva intacto, ha sufrido varias modificaciones a lo largo de los años. «La losa central se amplió con hormigón y bajo el puente se vislumbran todo tipo de cables y vigas de hierro para reforzar el viaducto, muy dañado por las crecidas del río y por su uso», indica. A los alcaldes les sorprende, además, que dentro del plan de Fomento para mejorar todos los puentes del Camino de Santiago sólo quede el de Puente Villarente por la oposición de Patrimonio a conceder el permiso. «Incluso la confederación ha dicho que sí», lamentan. Paso peligroso Los alcaldes de los cinco municipios insisten en que es un paso peligroso por su estrechez y por la densidad de la circulación que registra a diario. Por eso, los vecinos llevan décadas reivindicando una solución y, ahora que llega del brazo de Fomento, no entienden porqué se bloquea el primer proyecto que reciben para mejorar el puente. En la reunión del pasado viernes, los regidores coincidieron en no conformarse con la negativa de Patrimonio. Están dispuestos «a llegar dónde sea», incluso si hace falta se encadenarán al puente, movilizarán a los 7.000 vecinos o se manifestarán ante la Comisión. A juicio del regidor de Villaturiel, Valentín Martínez, la disputa «es claramente política». Si la Comisión «quiere defender el patrimonio del Camino de Santiago -señala-, debería darse cuenta de que el verdadero patrimonio de la Ruta son los peregrinos y ese puente constituye un peligro que hay que solucionar». La comisión sugiere que se ejecute otro puente, lo que encarecería sustancialmente las obras.