| Reportaje | Turismo rural |
Los pueblos aún más solos
Los visitantes a las casas rurales desciende en el mes de julio un 34% respecto al mismo periodo del año anterior y la ocupación media por establecimiento no supera el 32%
Durante la última década el turismo rural ha saltado a las pasarelas de moda siendo el último grito en destinos vacacional. Olvidarse de los agobios de los atascos, del estrés del trabajo o del bullicio de las grandes ciudades, eran algunos de los reclamos que ofrecía este tipo de turismo. Durante unas semanas, los visitantes olvidaban todos sus problemas, se aislaban durante unos días de su realidad y conseguían olvidarse de los correos electrónicos y las constantes llamadas de móvil. El gran atractivo de este turismo hizo que, en tan sólo unos años, las casas rurales se multiplicaron por toda la provincia leonesa, ofreciendo un sinfin de actividades y servicios, con el único objetivo de que el cliente pudiera relajarse durante sus semanas de estancia. Y es que eran muchos los que demandaban este tipo de turismo donde podían compaginar la paz rural con la naturaleza. Por ella, las casas rurales se convirtieron en una baza segura para mejorar el turismo de León. A falta de playa que mejor que la montaña y la tranquilidad de los pequeños pueblos. Sin embargo, a pesar del acondicionamiento de numerosos hospedajes, las cifras siguen señalando el bajo éxito del turismo rural en la provincia leonesa. Baja ocupación Las pernoctaciones en la provincia de León descendieron durante el mes de junio un 1,5% respecto al mismo mes del período anterior. A pesar de no ser especialmente significativo el dato del descenso, según datos del Instituto Nacional de Estadística, el grado de ocupación media en los alojamientos de turismo rural ronda el 32% durante los fines de semana y un 23% entre semana, en el mes de julio del 2008, una cifra que dista de aquellas previsiones donde se auguraba la ocupación total de todos los establecimientos. Estas cifras suponen un descenso en la ocupación media semanal de más de un 0,5%, pero un aumento de la ocupación media de los fines de semana de casi un 2%. Aunque quizá una de las causas de la baja ocupación media se debe al elevado número de establecimientos con los que cuenta la provincia, 350, un aumento de casi el 2% desde junio del año anterior. Sin embargo, la gran diferencia respecto al mismo período del año anterior se registró en el número de viajeros. La provincia de León registró un descenso de más del 34%, en el número de visitantes de turismo rural. Así mismo, a pesar del descenso del número de turistas y pernoctaciones, el turismo rural sigue siendo una fuente de empleo ya que, en tan sólo un año, el personal empleado ha aumentado en casi un 2%. A pesar de las cifras que descartan al turismo rural como una baza para la economía de la provincia, León es la novena provincia a nivel nacional que registró un mayor número de pernoctaciones, con 23.011. En la misma línea, Castilla y León volvió a ser en julio el destino preferido en alojamiento de turismo rural en España, a pesar de recibir a lo largo del mes a 524.443 viajeros, un 2,8% menos que en el mismo período del 2007. Además, también bajó el número de pernoctaciones registradas en la Comunidad, un 3 por ciento, al pasar de 147.556 en julio de 2007 a las 143.079 contabilizadas este año. Así lo recoge la Encuesta de Ocupación en Alojamientos Turísticos Extrahoteleros publicada por el Instituto Nacional de Estadística. Por provincias, Huesca, Girona, LLeida, Barcelona y Ávila, fueron los destinos que contaron con un mayor número de pernoctaciones.