«Podríamos estar conectados por dos pasos, pero se han opuesto»
El pedáneo de Azadinos, Isidoro García, asegura que la localidad «ha cumplido los deberes con el asfaltado de varios caminos, entre ellos dos que se dirigen hacia Villabalter». Sin embargo, al otro lado de la frontera no se han completado las obras. «Podríamos estar conectados por dos pasos -indica- pero Villabalter se ha opuesto y, aunque nos vendría muy bien a todos, es su suelo y no podemos hacer más». Respecto a los carteles de cada pueblo, Ramón Ignacio Sánchez niega que lo colocaran como provocación. «Fue simplemente una cuestión de oportunidad. Se hicieron unas letras para el poste de la carretera de Caboalles que hubo que repetir porque quedaron pequeñas y para no tirarlas los vecinos sugirieron poner otro poste en el camino hacia Azadinos». García señala, por su parte, que el poste de Azadinos «se puso después, sin retranca, para dejar claro dónde se entra, aunque es más pequeño y más modesto que el de Villabalter». Las letras de ambos postes ya están dobladas a golpes y evidencian la rivalidad. No obstante, García considera que los carteles o la calle sin asfaltar «no van a suponer una confrontación ni van a enturbiar las relaciones». Le gustaría que la colaboración entre ambos pueblos fuera más fluida, porque «ahora que no está definido el trazado de la Ronda Norte sería un buen momento para ponernos de acuerdo sobre los accesos de ambos municipios».