| Entrevista | José Antonio Poo |
«Buscamos un proyecto humanizador» «Enseñar a aprender según la pedagogía Ignaciana»
El director del Colegio Jesuitas, José Antonio Poo, asegura que este curso vuelven a apostar por la excelencia académica, la pastoral y las actividades para los escolares del centro

El Colegio Jesuitas de León apuesta por una educación basada en los valores humanos
El director de los Jesuitas, José Antonio Poo, señala que con la llegada de septiembre no sólo los estudiantes piensan en el comienzo del curso. Los adultos también piensan en ello, porque, tras las vacaciones, en las que se trata de poner entre paréntesis los problemas diarios, se quiere iniciar con talante nuevo y renovado, lo que constituye el quehacer cotidiano y habitual. «Han surgido novedades que afrontamos con ilusión y empeño y que van a absorber una buena parte de nuestro trabajo este curso». -¿Con el nuevo curso cambian las programaciones educativas? -Durante este curso 2008-2009 el sistema educativo de la LOE avanza hacia su plena implantación y habrá alcanzado ya los cuatro cursos de Secundaria Obligatoria, los cuatro primeros de Educación Primaria, además de la Educación Infantil y un primero de Bachillerato. Con la implantación de estas enseñanzas de la LOE también se van renovando las programaciones. Las claves pedagógicas de la LOE conectan, en sus opciones de fondo, con las enseñanzas de la Logse a las que van sustituyendo en su implantación. La novedad más relevante se centra en las competencias básicas que se han incorporado como nuevo componente del currículo escolar. -¿En qué afecta a los profesores? -Todos los profesores y profesoras tienen la ineludible tarea de conocer con rigor las claves que regulan nuestro sistema educativo, desde las opciones más de política educativa hasta los planteamientos pedagógicos y didácticos; también deben conocer las consecuencias organizativas que la reforma educativa conlleva en los aspectos más generales y en lo referido a la materia que imparten. -¿Cuál es el proyecto del colegio Jesuitas para con sus alumnos? -Por todas estas cosas, para el colegio septiembre es tiempo de proyectos: de diseñar los nuevos y de poner en marcha los ya elaborados. Y los proyectos marcan el futuro, el lugar donde se quiere ir, la forma en la que se pretende alcanzar y el motivo que lo impulsa. Todo proyecto dibuja un punto de partida, un camino y un punto de llegada. En el colegio Jesuitas el proyecto es fundamental. Un proyecto profundamente humano y humanizador, que apuesta decididamente por la excelencia y el «magis», el aspirar a más, el ser más para servir mejor, el perseguir una buena preparación puesta al servicio de nuestros semejantes. El proyecto del colegio Sagrado Corazón Jesuitas propone un modelo de persona y una forma de mirar el mundo desde el más sagrado respeto a la persona, con cercanía, formando personas críticas y solidarias, «hombres y mujeres para y con los demás». Perseguimos en nuestros alumnos que los conocimientos se traduzcan en actitudes positivas ante la vida y comprometidas con los otros y el entorno. Este proyecto se sustenta sobre la excelencia académica, la formación humana, la pastoral y las actividades para escolares, teniendo siempre presente en cada una de ellas el contexto real, la reflexión, la acción y la evaluación. Estos cuatro ejes de los que he hablado son revisados sistemáticamente y evaluados por alumnos, familias y también por el claustro. Nuestro compromiso con la calidad es decidido y afecta a todos los aspectos de gestión del centro, donde el más importante, sin duda, es el alumno y su formación. Un Colegio de Jesuitas tiene una radical voluntad pedagógica inspirada en la visión de Ignacio de Loyola: educar hombres y mujeres responsables de sí mismos, del mundo que les rodea y comprometidos en la transformación de una sociedad más justa. -¿Qué objetivos tienen para este año? -Lo que esperamos conseguir en el curso comienza a rodar y toma forma de convocatorias, reuniones, programaciones y acogidas. Un comienzo de curso es ocasión propicia para introducir ajustes en nuestras vidas que hagan un poco más cordial el ambiente en que nos movemos; para hacernos planteamientos nuevos con nuestro tiempo. «Medir, pensar, equilibrar¿ y poner todo en marcha», como dijo Celaya. El Paradigma Pedagógico Ignaciano (PPI) es la pedagogía más apropiada para llevar al aula la visión y los principios y valores de la Educación Jesuítica, señala su director. En cuanto al contexto, el Paradigma Ignaciano enseña a ver la realidad en su contexto social y personal. No se busca un conocimiento aislado y estático. Es la realidad dinámica de lo personal, del país y del mundo, la que se tiene en cuenta en el proceso de construir conocimiento. El alumno El Paradigma Ignaciano incorpora la vida toda al proceso de aprender y de educarse. Integra, en consecuencia, la experiencia, los sentimientos, la motivación, los intereses, el pensamiento y la expresión personal, propias del alumno. San Ignacio pide que todo el hombre, mente, corazón y voluntad, se implique en la experiencia educativa. De hecho las dimensiones afectivas del ser humano han de quedar tan involucradas como las cognitivas, porque si el sentimiento interno no se une al conocimiento intelectual, el aprendizaje no moverá a la acción.